viernes, 3 de octubre de 2014

Personas que contrarrestan el estrés con el humor viven 4 años y medio más

Las personas que contrarrestan el estrés con el humor tienen un sistema inmunitario sano, padecen un 40% menos de infartos de miocardio o apoplejías, sufren menos dolores en los tratamientos dentales y viven cuatro años y medio más.

Por eso los científicos recomiendan reírse, al menos, 15 minutos al día. Así lo han resumido un grupo de expertos en el video divulgativo Cerebro feliz: la risa y el sentido del humor, elaborado por la Universidad de Navarra y presentado en Madrid.

"Humor y felicidad se asocian a llevarse bien con uno mismo y con el entorno. Para ello importan, sobre todo, el sentido de la vida y las relaciones con los demás. Si uno puede reírse de los impedimentos para ser feliz, es que los puede superar", afirma la catedrática de Bioquímica y Biología Molecular, Natalia López Moratalla.

Por su procesamiento lingüístico el humor es genuinamente humano y los chistes más reídos suelen caracterizarse por utilizar juegos de palabras para crear situaciones absurdas. Además, el humor sigue estrategias cerebrales diferentes para hombres y mujeres.

En general, las mujeres emplean más áreas cerebrales y, sobre todo, integran más que los varones lo emocional en los diversos procesos, incluidos los cognitivos. Para los hombres lo ilógico es suficiente para el sentido del humor. Las mujeres, sin embargo requieren que lo absurdo sea gracioso para provocar la emoción de lo divertido.

"La mayor activación cerebral en la región prefrontal en las mujeres sugiere un mayor uso de la memoria a corto plazo en el procesamiento de la coherencia, el giro mental, la abstracción verbal, la atención autodirigida y el análisis de lo relevante", aclara Moratalla.

En este sentido Moratalla compara el proceso cerebral del humor entre hombres y mujeres con un mapa de Metro: "Aunque los puntos de partida y llegada coincidan, las mujeres emplean más estaciones e implican mayor recorrido. Tanto en ellos como en ellas, captar lo absurdo hunde sus raíces en la capacidad específicamente humana del cerebro ejecutivo de almacenar, manipular y comparar elementos interdependientes", puntualiza.

"Primero usamos áreas de la corteza cerebral para procesar palabras y darnos cuenta de que lo escuchado o leído no tiene sentido. Después, utilizamos la zona que procesa los sentimientos. Allí lo absurdo o lo gracioso genera una emoción placentera", explica Moratalla.

"Interviene para ello -continúa la catedrática- la dopamina, conocida como hormona de la felicidad, que acciona el sistema de recompensa estimulando el interruptor central, llamado núcleo accumbens. Una vez activado, ese interruptor envía señales de felicidad a la corteza prefrontal. Por último, el sistema de recompensa y placer se encarga de generar la reacción eufórica, la carcajada, desde la tercera capa del cerebro".

El vídeo recoge investigaciones del profesor británico Richard Wiseman y su Laboratorio de la Risa, así como artículos de revistas científicas: Nature Neuroscience y Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), entre otras. El resumen muestra de forma esquemática qué sucede en el cerebro desde que nos cuentan un chiste hasta que nos reímos.

Se enmarca dentro del proyecto de la Universidad de Navarra Los secretos de tu cerebro que, en una veintena de vídeos, pretende analizar, resumir y comunicar qué dicen las neurociencias de vanguardia sobre el cerebro.

Fuente: http://www.mayoressaludables.org/

Promueven salud con fútbol

Durante una conferencia en el Centro de Alto Rendimiento de la Federación Mexicana de Futbol, el titular de la Secretaría de Salud, Salomón Chertorivski, recordó que es indispensable apostarle a la prevención de enfermedades y que la activación física mediante el futbol es fundamental.
“Hoy más que nunca en la historia de la salud tenemos que movernos a lo preventivo, no solamente por un tema de que mañana no alcanzará el dinero nos movemos a prevenir hoy, sino por los años de vida saludable, por el bienestar, por la felicidad que estamos perdiendo”, expresó al recordar que hoy el 9 por ciento de la población es mayor de 60 años, pero que en 2050 será el 33 por ciento quienes rebasen esa edad.
En la conferencia de prensa estuvo el Presidente de la FMF, Justino Compeán, así como el director médico de FIFA, Jiri Dvorak; también el Subsecretario de Educación Básica de la Secretaría de Educación Pública, Francisco Ciscomani, y el Titular de la Unidad de Enlace de la Secretaría de Salud, Miguel Limón.
Compeán destacó que la FMF ya emprendía acciones para promover la salud, como es la utilización del balón rosa para prevenir el cáncer de mama y otro para combatir la obesidad.
"Todos sabemos y afortunadamente estamos muy conscientes de que tenemos un problema grave como es la obesidad infantil"
“Todos sabemos y afortunadamente estamos muy conscientes de que tenemos un problema grave como es la obesidad infantil”, señaló.
“Necesitamos tomar las precauciones y tal vez las estamos tomando un poco tarde, me apena decir eso pero tal vez estamos un poco tarde en este esfuerzo que tenemos que hacer todos”.
Así, recordó que el Programa 11 por la Salud arrancó en Sudáfrica y que ahora inicia en México con la capacitación de entrenadores y maestros de educación física, quienes realizarán pruebas piloto en escuelas de Puebla, Estado de México y D.F, con la esperanza de que luego se aplique en todo el país. Dicho programa consiste en 11 lecciones de salud y valores promovidas mediante videos por jugadores como Javier Hernández.
En tanto, Dvorak celebró el impulso que este programa ha tenido en nuestro país y destacó que esta es la primera vez que visita México por motivos agradables, luego de que hace un año acudió para analizar el tema de los elevados niveles de Clembuterol, tras el dopaje positivo que presentaron 5 seleccionados durante la Copa Oro.
Como todo deporte, el fútbol también tiene lo suyo, y es bueno que los adultos mayores disfruten de éste. Ayudando a su bienestar psicológico y salud física, asimismo deberían crearse o promocionarse clubes o programas en el Perú, que los acojan y puedan los adultos mayores disfrutar de esta actividad tan recreativa. 
Fuente: http://www.mayoressaludables.org/

La capacidad de entusiasmo

Por muchos años que uno tenga, la capacidad de entusiasmo no se puede venir abajo.
En los tiempo actuales, la experiencia de vivir años debe hacernos recapacitar. No se trata de vivir más tiempo, se trata de saber vivir, sabiendo que nuestro corazón está hecho para el verso y la palabra, para la hondura del gozo y la alegría plena, más allá de las satisfacciones inmediatas y pasajeras.
El futuro, mientras tengamos vida, siempre es nuestro y esto vale para todos, no sólo para la juventud, puesto que la existencia es un continuo descubrimiento cada día. Siempre existen motivos para apasionarse ante un trabajo, ante la contemplación de la naturaleza, ante la satisfacción del amor sincero y puro.
Es cuestión de búsquedas, de expresarse, de sentirse comprendidos y de comprender al prójimo, de hacer proyecto de futuro, de escuchar y de sentir aprecio por lo que nos rodea. Para todo es preciso elevarse con las alas de la pasión, el desaliento es lo peor que nos puede pasar, precisamente el secreto del ingenio está en conservar el espíritu creativo del niño que todos llevamos dentro, lo cual quiere decir que nunca tenemos que perder el ánimo, mientras la vida nos aliente el corazón.
Pensamos que tenerlo todo es lo más importante en la vida, cuando lo único que precisamos para ser verdaderamente felices es tener algo por lo cual ilusionarnos. Nos alegra, pues, que este año, coincidiendo con el día mundial de la salud (7 de abril), se reflexione sobre las medidas que necesitamos poner en marcha para adelantarnos al envejecimiento de la población. Se dice que la buena salud añade vida a los años, y, ciertamente así es, luchar por tener una saludable existencia nos favorece a todos como sociedad.
Pronto habrá en el mundo más personas mayores que niños. Y nuestra capacidad de entusiasmo, que no depende de los años, va a ser decisiva para que el mundo cambie. La decepción, la indiferencia, la frialdad, son males de nuestro siglo que no pueden arrebatarnos la vida, por eso el mundo necesita personas entusiastas, capaces de ser generosas y a no conformarnos con darnos sólo a los nuestros, sino a comprometernos a fondo con la humanidad entera, sobre todo hay que entusiasmarse por ayudar a los más necesitados, necesariamente ahora que las desigualdades se acrecientan en este mundo que hemos globalizado.
Por desgracia, la cultura actual lleva a menudo al desánimo, los mensajes que se reciben lejos de hermanarnos nos separan, prometiéndonos una felicidad egoísta. El hombre tiene que reconciliarse con el hombre mismo y ayudarse, en lugar de maltratarse como borregos unos a otros. Por cierto, también el maltrato a las personas mayores es una realidad pura y dura. En los países desarrollados, entre el 4% y el 6%  han sufrido algún tipo de ofensa en su entorno familiar. De igual modo, los ancianos que residen en instituciones, también suelen ser víctimas, negándoles en ocasiones los cuidados necesarios.  Hay muchas personas de edad muy avanzada que no pueden vivir solas y viven en las más ciega soledad.
Cuando tanto se habla de los Estados democráticos y sociales de derecho, resulta que la discriminación por razones de edad divide como jamás ha sucedido a las comunidades entre jóvenes y viejos. La marginación a los mayores está a la orden del día en este círculo vicioso que vivimos. El deterioro de las facultades físicas  no impide sus facultades mentales y su capacidad de servicio social, que debiéramos considerar mucho más. Las personas mayores, cuando la sociedad los considera personas útiles, son verdaderas columnas del pensamiento y los avances son realmente positivos.
Los años pueden arrugar nuestra piel, pero la capacidad de entusiasmo es más un signo de salud interior, que ha de tender siempre hacia la altura. ¿Conocen algún alma arrugada?. Seguramente muchas de esas personas mayores que esta sociedad dice "no sirven para nada", son un verdadero terremoto de actividades, superior a la de muchos jóvenes. No les neguemos la capacidad para entusiasmarse, cualquier edad puede caer en una crisis de entusiasmo.
Tampoco les neguemos los cuidados médicos, el derecho a la mejor salud posible de ninguna manera puede mermar con la edad. La discriminación y el desprecio hacia nuestros mayores, más pronto que tarde, acabarán pasándonos también factura. Pensamos, por tanto, que es una acertadísima y necesaria conciencia la proclamada este año con motivo del Día Mundial de la Salud, puesto que hace falta adoptar medidas protectoras destinadas a crear una sociedad que reconozca el valor de las personas mayores y su aportación social, permitiéndoles que su capacidad de entusiasmo, no se adormezca y siga desarrollándose.
Es de justicia reconocer que nuestros mayores, se encuentren en el lugar que se encuentren, son valiosos siempre y, además, deben sentirse valorados. Las sociedades que se ocupan y preocupan por sus mayores, avivando su capacidad de entusiasmo, estarán mejor preparadas para hacer frente a un mundo en constante evolución humana y revolución cultural. Ellos son el reflejo de sabiduría para los jóvenes. Deben serlo. Su lección es pura vida.
Gozar de buena salud a lo largo de la vida es lo que les ha permitido disfrutar hoy de la vejez; una ancianidad que es más fructífera cuando se empieza uno a sentir joven. Precisamente, el arte de envejecer pasa por el arte de conservar la capacidad por el entusiasmo. Decía Baroja que cuando uno se hace viejo, gusta más releer que leer. Ilustrada confesión, para un mundo como el actual, al que le afanan y desvelan más las arrugas del cuerpo que las del espíritu. Olvidamos que la responsabilidad de todos nosotros es apoyarnos mutuamente, sin importarnos la edad, y seguir haciendo camino con la pasión de sentirse acogido por los de su misma especie.
Fuente: http://www.mayoressaludables.org/

¿Podría una vida más feliz ser una vida más larga?

Un estudio muestra una asociación, pero la causalidad no está clara. Un estudio británico reciente halla que los adultos mayores que reportan sentirse felices y contentos viven más que los demás.
Pero la investigación no prueba que la felicidad lleve a una vida más larga, y los autores del estudio también hallaron que los niveles altos de emociones negativas, como la ansiedad, no robaban años a las vidas de las personas.
Pero "el estudio apunta a una relación fascinante entre qué tan feliz nos sentimos de un momento a otro y la supervivencia", apuntó el autor del estudio Andrew Steptoe, director de la División de Salud de la Población del Colegio Universitario de Londres.
"Ahora, el desafío es establecer cuáles son los procesos subyacentes, y si podemos aprovecharlos para mejorar la salud de la gente", planteó Steptoe.
Los investigadores creen que la felicidad tiene una conexión con la salud, pero el desafío es averiguar cuáles mecanismos particulares tienen algo que ver. "¿Hace la enfermedad que uno se sienta menos feliz, o protege la felicidad de la enfermedad? Esta investigación se trata de esa segunda posibilidad", dijo Steptoe.
El estudio aparece en la edición en línea del 31 de octubre de la revista Proceedings of the National Academy of Sciences.
Los autores del estudio pidieron a unas 3,850 personas de 52 a 79 años de edad que describieran cómo se sentían (felices, emocionadas, contentas, preocupadas, ansiosas o temerosas) cuatro veces en un periodo de 24 horas. Los voluntarios participaban en un estudio sobre el envejecimiento. La meta de los investigadores era monitorizar lo que se conoce como el "afecto positivo" y el "afecto negativo". Afecto positivo es un término general que se refiere a estados como la felicidad, la paz y la emoción. El afecto negativo es lo contrario, por ejemplo, la ansiedad.
Luego, los investigadores controlaron a los participantes para ver cuántos morían en los próximos cinco años. Más del siete por ciento de los que estaban en el tercio más bajo, o sea los que reportaban la menor cantidad de felicidad, fallecieron. En comparación, apenas 3.6 por ciento de los del tercio superior de felicidad autorreportada murieron.
Incluso después de que los investigadores ajustaron las cifras para que no se vieran afectadas por factores como los ingresos, el sexo, la depresión y la salud, los que dijeron que eran los más felices tenían 35 por ciento menos probabilidades de morir que los que se describieron como los menos felices.
Los ajustes por influencias como la enfermedad y las finanzas significan que el hallazgo del estudio "no se debió a que las personas con un afecto positivo alto fueran más jóvenes, más ricas, tuvieran más educación o una mejor salud en la línea base", explicó Steptoe.
Los investigadores cuestionaron el motivo de que un afecto negativo se relacione con una menor esperanza de vida.
"Un motivo parece ser que sentirse deprimido se relacionaba con tener una enfermedad preexistente", apuntó Steptoe. "Así que cuando tomamos en cuenta la enfermedad en la línea base, las relaciones entre depresión y supervivencia ya no eran significativas".
Los autores del estudio reconocieron que éste tenía varias limitaciones. Por un lado, observó las muertes en general, pero no las causas específicas, como el cáncer. Además, los investigadores solo evaluaron el bienestar en un periodo de 24 horas, y no evaluaron los factores de riesgo individuales, como la obesidad.
Pero aunque el estudio no prueba que la felicidad lleve a una vida más larga, una experta piensa que la moraleja está bastante clara. "La sugerencia abrumadora es que debemos trabajar mucho para potenciar las emociones positivas en nuestras vidas diarias", aseguró Sonja Lyubomirsky, profesora de psicología de la Universidad de California en Riverside, y autora del libro "La ciencia de la felicidad".

Creo que la base de una vida saludable es mantenerse a tope con las emociones positivas. Quizá no se halle una respuesta exacta y probada para ser felices, pero es importante que los que tenemos adultos mayores a nuestro alrededor, busquemos crear en ellos un espíritu más alegre, evitándoles el estrés y precisamente, provocándoles estímulos positivos que los mantengan en constantes sonrisas. 

"No hay camino para la felicidad, la felicidad es el camino" 
- Wayne Dyer

Fuente: http://www.mayoressaludables.org/

Ser generoso alarga la vida

Las personas que son generosas viven más años, tienen menos enfermedades y son más felices, tal y como revelan las últimas investigaciones realizadas en el ámbito de la Geriatría por los expertos de la Universidad de California. Además, cultivar la gratitud en la juventud reduce el riesgo de sufrir depresión en la vejez.

Los expertos señalan que "la generosidad, la gratitud y la sabiduría son cualidades que se relacionan de forma directa con una vida más larga y con menos enfermedades, así como con un menor riesgo de sufrir depresión durante la vejez".

Al contrario de lo que comúnmente se piensa, la búsqueda del éxito profesional y la propia comodidad no conducen necesariamente a la felicidad en la etapa final de nuestra vida. Las personas más dichosas serían, por lo tanto, aquellas que se dan a los demás y que practican la generosidad, especialmente, con su propio tiempo.

"La generosidad en sí misma no tiene nada que ver con el dinero. Se trata de dar nuestro tiempo y estar verdaderamente interesado en los demás, lo que nos hace a nosotros mismos más interesantes", indica la profesora especializada en el Área Geriátrica de la Universidad de California, Kerry Burnight.

Asimismo, los expertos señalan que "la generosidad, la gratitud y la sabiduría son cualidades que se relacionan de forma directa con una vida más larga y con menos enfermedades, así como con un menor riesgo de sufrir depresión durante la vejez".

En este sentido, destacan que los ancianos que han practicado la generosidad durante su juventud se sienten más satisfechos. "La gratitud, que ayuda a las personas a superar sus dificultades, se traduce en un sentimiento de satisfacción que se hace especialmente necesario durante la etapa final de nuestras vidas", añade Burnight.

De hecho, la generosidad y la gratitud son cualidades que los psicólogos Christopher Peterson y Martin Seligman describen como indispensables en el camino hacia la felicidad. En concreto, los líderes en el movimiento de la psicología positiva, destacan seis grandes virtudes comunes a la gente feliz: sabiduría y conocimiento, coraje, humanidad y amor (generosidad, bondad), justicia (responsabilidad social y ciudadana), templanza (evitar los excesos) y trascendencia (espiritualidad, perdón y gratitud).

De hecho gran parte que provienen de aspectos psicológicos de las personas, nos permiten desarrollar o evitar enfermedades, y aspectos como la generosidad en las personas, contribuye a un envejecimiento más exitoso, buscando en la bondad, una paz interna que te permita llevar una vida feliz, ergo, evitando la depresión y una cantidad mayor de años por vivir. 

"La generosidad disfruta de las felicidades ajenas, como si fuera responsable de ellas" - Conde de Lautréamont

Fuente: http://www.mayoressaludables.org/

Secretos de vida de las personas mayores

Hacer ejercicio con frecuencia y evitar vivir solos permite que las personas mayores puedan envejecer mejor y vivir más tiempo.Sentirse extremadamente solo puede incrementar en un 14% el riesgo de muerte prematura en una persona mayor. El impacto es tan nefasto como el hecho de verse desfavorecido socialmente.

Hoy te contamos algunos secretos de vida de personas mayores, para que puedas ayudar a todos los que conozcas a sentirse un poco mejor en esta etapa de sus vidas.

Vejez y soledad
El sentimiento de gran soledad se acompaña de un sueño perturbado, de una tensión arterial alta, de una alteración de las células inmunitarias y de un incremento de los estados depresivos. Jubilarse en un lugar con buen clima pero en medio de gente desconocida no es forzosamente una buena idea, si esto implica cortar los lazos con personas queridas.

La soledad suele ir acompañada de una higiene de vida sedentaria, un factor que contribuye claramente a debilitar el estado de salud.

El ejercicio, como el simple hecho de caminar con frecuencia a cierto ritmo, puede reducir en casi la mitad los riesgos cardiovasculares y desarrollar la enfermedad de Alzheimer. La actividad física frena también el envejecimiento normal del cerebro de las personas mayores.

Con la edad, el cerebro se reduce, y la actividad física permite mejorar el funcionamiento general e incrementar el volumen del hipocampo en un 2%, lo que viene a invertir el envejecimiento cerebral en uno o dos años. A pesar de que el cerebro tiene tendencia a reducirse al envejecer, este proceso no es tan ineluctable, y el ejercicio físico parece ser perfecto para sacar mejor partido a esta plasticidad cerebral.

Ejercicio y salud
Además, no es necesario hacer mucho ejercicio para obtener este efecto. La actividad física parece ser un de los acercamientos más prometedores para promover la salud del cerebro en los adultos que envejecen.

Por desgracia, la práctica del ejercicio físico sigue siendo poco frecuente en el grupo de las personas mayores, ya que el modo de vida sedentario se ha convertido en norma.

En cualquier caso, cada día salen nuevos estudios sobre el envejecimiento y cómo aprender a envejecer mejor. De esta forma, no solo podremos ayudar a quienes ya están en la tercera edad, sino que podemos hacer lo necesario para llegar nosotros en las mejores condiciones posibles

Los secretos de un buen envejecimiento, está claro que son, sobretodo, socializar y ejercitarse, dos prácticas para una vida activa y saludable, que deberían de realizarse antes incluso de ser un adulto mayor; así podríamos prever grandes problemas de salud a futuro.

Fuente: http://www.mayoressaludables.org/

El envejecimiento de la población puede tener muchos efectos positivos para la sociedad

Un nuevo estudio, plantea que el envejecimiento de la población y el consiguiente cambio de composición, como un aumento de los niveles de educación, mayor productividad, mejor salud y calidad de vida, menos daños para el medio ambiente y compartir la riqueza con las generaciones más jóvenes, puede llegar a tener muchos efectos positivos para la sociedad.

«Con el fin de dar una imagen más completa del envejecimiento de la población, es necesario incluir tanto efectos positivos como negativos del envejecimiento de la población», afirma el investigador del Instituto Internacional para el Análisis de Sistemas Aplicados (IIASA), en Austria, Elke Loichinger, quien escribió el artículo en colaboración con investigadores del Instituto Max Planck en Rostock, Alemania, y la Universidad de Washington, en Estados Unidos.

En todo el mundo, las personas están viviendo más tiempo y tienen menos hijos, lo que lleva a una población que es más vieja, en promedio, que en el pasado. La esperanza de vida media en los países desarrollados ha aumentado a un ritmo de tres meses al año y la fertilidad ha caído por debajo de la tasa de reemplazo en la mayoría de Europa y otros países desarrollados.

El debate académico de esta tendencia se ha centrado hasta ahora en los posibles problemas que crea, incluyendo desafíos para los sistemas de pensiones, el crecimiento económico y los costes sanitarios. Los investigadores de este trabajo decidieron usar Alemania debido a que el país se encuentra en una etapa avanzada de la transición demográfica, con una tasa de fertilidad actual de alrededor de 1,4 y por ser la segunda población más antigua en promedio en el mundo (con edad media 44,3 años).

Los científicos identificaron cinco áreas en las que el envejecimiento de la población podría traer beneficios netos, cuando se considera en combinación con otros factores demográficos. La primera consiste en un aumento de la productividad: aunque el envejecimiento de la población probablemente conducirá a una disminución de la fuerza de trabajo, los esperados incrementos en los niveles de educación de los trabajadores pueden compensar en parte este descenso a través de una mayor productividad.

El envejecimiento de los ciudadanos puede ser bueno para el medio ambiente, puesto que los cambios en la estructura de edad y un declive en el tamaño de la población están asociados con la reducción del consumo de productos de alto consumo energético y la disminución de las emisiones de dióxido de carbono.

Además, puede promover que se comparta la riqueza con las generaciones más jóvenes. A medida que aumenta la esperanza de vida, la gente hereda, en promedio, a edades más avanzadas y, potencialmente, utiliza parte de la herencia para cualquiera financiar su jubilación o ayudar a sus hijos económicamente conforme se convierten en adultos. Por otra parte, ya que las familias tienen menos hijos, la herencia se divide entre un menor número de personas, por lo que, manteniéndose todo lo demás constante, los individuos recibirían más.

Saludables durante más tiempo
En cuanto a la salud, como las personas viven más tiempo, también se mantienen saludables durante más años. Los resultados estiman que el hombre medio alemán en 2050 permanecerá un 80 por ciento de su tiempo de vida con buena salud, en comparación con el 63 por ciento de la actualidad. Asimismo, la relación entre el ocio, el trabajo y las tareas del hogar cambiará en el futuro, siendo cada vez mayor el tiempo de ocio.

Aunque el estudio se centró en Alemania, los investigadores dicen que los hallazgos son aplicables a muchas sociedades que envejecen. «El contexto particular de otro país determinará el grado de su importancia. Por ejemplo, un aumento en los niveles de formación se puede encontrar en casi todo el mundo y el hallazgo de que las personas mayores tienen una mejor salud tiene también se ha demostrado en otros contextos. Dependiendo del escenario de un país en el proceso de transición demográfica, los resultados sobre las herencias y las emisiones de CO2 también son generalizables», asegura Loichinger.

El estudio proporciona una nueva perspectiva en un momento en el que el envejecimiento de la población se está extendiendo a muchos países de todo el mundo. «El grado de envejecimiento de la población que está sucediendo y que se espera está más allá de lo que nunca se ha observado antes. Ya no existe un precedente de este desarrollo y no hay ningún plan sobre cómo lidiar con ello», concluye Loichinger.

Fuente: http://www.mayoressaludables.org/

El duelo puede afectar al sistema inmunitario de las personas mayores

Las personas mayores se hacen más físicamente vulnerables durante el luto, muestra una investigación reciente.

Eso se debe a que el equilibrio de hormonas del estrés durante el luto cambia con la edad, informan unos investigadores británicos. Como resultado, las personas mayores que están en duelo son más propensas a tener unos sistemas inmunitarios debilitados y a contraer infecciones, halló el estudio.

"Durante las difíciles semanas y meses tras una pérdida, podemos sufrir de una reducción en la función de los neutrófilos. Los neutrófilos son el tipo más abundante de glóbulos blancos, y como tal son esenciales para combatir las infecciones y enfermedades, de forma que nos hacemos más vulnerables cuando esto sucede", comentó en un comunicado de prensa de la Universidad de Birmingham la Dra. Anna Phillips, profesora de medicina conductual de la universidad.

Hay un vínculo entre la función de los neutrófilos y el equilibrio de las hormonas del estrés, anotaron los autores del estudio. Dos hormonas del estrés responden de forma distinta al duelo con la edad: el cortisol, y el sulfato de dehidroepiandrosterona (DHEA-S).

En el estudio participaron adultos que se enfrentaban a la pérdida del cónyuge o de un familiar cercano. En las personas más jóvenes, la proporción de estas dos hormonas del estrés estaba más equilibrada. Pero en las personas mayores, la proporción fue mucho más alta, reveló la investigación.

"Los efectos de la pérdida se comprenden mal en general. Sabemos que afecta al sistema inmunitario, entre otras cosas, pero no comprendemos del todo el rol que desempeñan nuestras hormonas del estrés", comentó Phillips. "Esperamos que este sea un paso hacia esa comprensión, y hacia poder proveer el mejor respaldo posible".

Janet Lord, coautora del estudio y profesora de biología de las células inmunitarias de la Universidad de Birmingham, añadió que "se sabe que el cortisol suprime elementos del sistema inmunitario en épocas de un estrés alto, así que tener una proporción desequilibrada de cortisol y DHEA-S afecta qué tan bien podemos defendernos de las enfermedades e infecciones cuando estamos de luto".

Pero como Lord apuntó en el comunicado de prensa, el cortisol "es también increíblemente útil, sobre todo para activar algunas vías anti estrés y antiinflamatorias, así que no es tan sencillo como intentar suprimir el cortisol en las personas vulnerables".

Los tratamientos posibles para los que están en un mayor riesgo por el estrés son los complementos hormonales y productos similares, sugirieron los investigadores.

Pero Phillips concluyó que "simplemente no hay sustituto para una red fuerte de respaldo de la familia y de los amigos para ayudar a manejar los riesgos durante un periodo de duelo".

Fuente: http://www.mayoressaludables.org/

Personas con Alzheimer mejoran con terapias física y ocupacional

El enfermo desarrolla actividades que le estimulan cerebralmente que les permite llevar una vida normal
Actualmente 54 adultos mayores del estado de Querétaro pueden olvidar que padecen Alzheimer, a través de terapias ocupacionales que reciben en el centro de día Fundación Alzheimer, el primero en el país con esa especialidad.
La coordinadora asistencial del centro de día, Leonor Álvarez, dijo que la Fundación Alzheimer tiene 22 años ininterrumpidos apoyando a los adultos mayores con ese padecimiento neurodegenerativo.
Se busca involucrar a los familiares de los pacientes en las terapias de apoyo físico y mental.
Detalló que las terapias ocupacionales en el centro de día están divididas en estimulación física, donde el adulto mayor recibe la instrucción de desarrollar actividades, y la estimulación cerebral, que se enfoca al trabajo mental como saber llevar una buena alimentación, definir sus horarios y recordar nombres de familiares.
Las terapias han ayudado a detener el avance del Alzheimer en los asistentes al centro de día, lo cual -a decir de Leonor Álvarez- se comprueba porque llevan una vida normal, como si no tuvieran el padecimiento neurodegenerativo.
"Hemos tenido personas de la tercera edad que están muy bien cuando vienen al centro de día, pero luego sus familiares deciden llevárselos durante dos o tres meses y los pacientes regresan sin saber ni cómo se llaman, y ahí es donde nos damos cuenta que las terapias ocupacionales tienen sentido", resaltó.
En ese sentido, afirmó que no es lo mismo que una persona con Alzheimer esté en su casa o en la casa de un familiar, acostada y comiendo a sus horas a que permanezca en un centro de día donde su mente está activa a través de diversas terapias físicas y mentales.
"Sabemos que el Alzheimer no se cura, pero estamos convencidos en este centro de día que a través de las terapias sí logramos detener en más de 70 por ciento el avance de la enfermedad, en comparación con la pérdida de capacidades cognitivas de una persona que está sin actividad física y mental", aseguró.
Eugenia Allen Armiño, encargada del área administrativa de Fundación Alzheimer, dijo que se trata de una institución de asistencia privada, por lo que depende de donativos y apoyos del Sistema Estatal para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF).
Detalló que en este centro de día se fomentan muchos valores entre los pacientes como la amistad, el amor y la solidaridad, además de que se dan pláticas a los familiares de los enfermos para que sepan cómo deben enfrentar esa situación.
"Es muy triste padecer Alzheimer, pero procuramos que la gente no se olvide de sus familiares enfermos y los apoyen hasta el final del camino", enfatizó Allen Armiño.
Una iniciativa como ésta, debe verse volcada en el cimiento de muchas más instituciones que fomenten de igual forma un desarrollo integral del paciente que padece de Alzheimer, reduciendo en grandes porcentajes el avance de esta enfermedad. Es deber del Estado y de la familia que promuevan inclusión y apoyo a los adultos mayores enfermos, dándoles terapias ocupacionales.
Fuente: http://www.mayoressaludables.org/

Las mascotas y el envejecimiento saludable

El primer informe de esta clase investiga cómo las mascotas podrían contribuir al bienestar físico, mental y de la sociedad en una demografía global que envejece cada vez más.
El impacto en la salud de las mascotas en las personas mayores se explora en un nuevo informe publicado por medio de la International Federation on Ageing, a través de un patrocinio de formación de Bayer HealthCare. En el informe, titulado "Companion Animals and the Health of Older Persons", proporciona una revisión completa de la literatura sobre las formas en las que las mascotas contribuyen a la salud mental y física de las personas y el bienestar de la sociedad.
"Este campo de investigación presenta implicaciones importantes a través de las generaciones, y además también para el futuro de nuestras sociedades más amplias", afirmó la doctora Jane Barratt, de la International Federation on Ageing. "Muchos estudios han debatido de forma amplia acerca de cómo las mascotas, como los perros y los gatos, contribuyen a la salud al reducir la ansiedad, soledad y depresión, pero hasta ahora no se había publicado un solo recurso. Este nuevo informe avanza en la comprensión del valor de los animales de compañía dentro del marco de la salud humana y de la sociedad más amplia".
Los beneficios terapéuticos de los animales de compañía en el área del estudio atraen un interés cada vez mayor entre los profesionales de la salud y de las ciencias sociales. "Companion Animals and the Health of Older Persons" es una revisión de la literatura de investigación sobre animales de compañía y personas mayores desde 1980 hasta 2013, y tiene dos objetivos: resumir los beneficios de salud, sociales y económicos de los animales de compañía, actividades de asistencia de animales e intervenciones en el tratamiento de adultos mayores tal y como se determina por medio de una investigación basada en la evidencia; además de usar estos datos únicos para informar sobre la investigación futura en los campos de la rehabilitación, envejecimiento activo y políticas de cuidados a los mayores y programas a nivel social y nacional.
"La interacción entre los humanos y los animales es fuerte. Los animales pueden formar, motivar y mejorar la calidad de vida de las personas en todo el mundo", indicó Michael Devoy, responsable médico de Bayer HealthCare. "Teniendo en cuenta el espectro de este informe, estamos emocionados acerca de esta investigación, que tiene capacidad para llegar a los médicos de salud de los humanos, veterinarios, doctores, enfermeras, gerontólogos y trabajadores sociales". 
   
"Este tema llega a tiempo y se convertirá en otro forma en la que los veterinarios y profesionales de la salud podrán colaborar para resolver retos para los seres humanos y los animales", indicó el doctor Marty Becker. "Al tiempo que los responsables políticos se enfrentan a los retos asociados a la población más anciana que el mundo jamás ha visto, es importante considerar el impacto de los animales de compañía para una salud física, mental y social". 

Para la mayoría de las personas las mascotas y en general los animales, son productores de sonrisas y alegría, por lo que sería de gran aporte el desarrollo o en todo caso implemento de programas que involucren a mascotas para contribuir con el envejecimiento saludable. Y recomendando siempre, lo bueno que es tener un animalito a cargo, ya que para los adultos mayores es además una responsabilidad que los mantiene activos. 

Los fallos de memoria en la vejez podrían ser una señal de riesgo de demencia

Las personas mayores sanas que empiezan a reportar que sufren lapsus de memoria tienen muchas más probabilidades de que les diagnostiquen demencia aproximadamente una década después, sugiere una nueva investigación.
Al evaluar a más de 500 personas mayores, los científicos hallaron que las que se quejaban de su memoria tenían casi tres veces más probabilidades de desarrollar un deterioro cognitivo leve (problemas de memoria y de pensamiento), un precursor potencial del Alzheimer, en el plazo de 9 años. Además, el 80 por ciento presentaban una demencia completa en el plazo de 12 años.
"Yo diría que si usted es una persona mayor y nota cambios graves en su memoria, debería tomarlos en serio, pero realmente no es una causa de alarma inmediata", dijo el autor del estudio, Richard Kryscio, director asociado del Centro Sanders-Brown sobre el Envejecimiento de la Universidad de Kentucky.
"Si usted es una persona de mediana edad, yo lo ignoraría", añadió. "La edad promedio de las personas con las que empezamos [el estudio] era de 73 años... y no ocurrió nada hasta más allá de los 80 años, así que hay mucho tiempo".
Se peguntó a los participantes del estudio acerca de cualquier cambio perceptible en su memoria, y realizaron pruebas de memoria y de pensamiento, durante un promedio de 10 años. Después de fallecer, se examinaron los cerebros de 243 participantes en busca de evidencias del Alzheimer en las autopsias.
Entre otros resultados, casi el 56 por ciento de los participantes reportaron tener lapsus de memoria en general, a una edad promedio de 82 años. Las personas que portaban un gen que aumenta el riesgo de Alzheimer tenían el doble de probabilidades de sufrir un deterioro cerebral. Los fumadores que se quejaban de problemas de memoria pasaron por un tiempo de transición más breve hasta el deterioro cognitivo leve, mostraron los hallazgos.
Este periodo largo ofrece potencialmente un tiempo para prevenir que se presenten los problemas futuros, indicó, pero no existen en la actualidad intervenciones probadas contra la , sobre todo para las personas que estén preocupadas o que noten algunos cambios en su memoria.
Es importante, a pesar de que no haya una idea clara de lo que se pueda hacer para evitar padecer una demencia; una persona que identifique ciertas señales de fallos en su memoria a partir de una edad adulta, pueda acudir a su proveedor sanitario para buscar ciertos medios no tanto de solución, sino más de prevención para ésta. ¡A cuidarse!
Fuente: http://www.mayoressaludables.org/

Caminar acompañado en la naturaleza podría mantener la depresión a raya

Un estudio halló que reducía los niveles de estrés y que levantaba el ánimo tras una enfermedad, la pérdida del trabajo, el divorcio o la muerte de un ser querido
Caminar en la naturaleza con otras personas podría reducir los niveles de estrés y el riesgo de depresión, sugiere un estudio reciente.
El estudio incluyó a casi 2,000 participantes del programa Caminar para la Salud (Walking for Health) de Inglaterra, que organiza casi 3,000 caminatas grupales cada semana.
Los investigadores hallaron que las personas que habían pasado recientemente por un evento estresante, como una enfermedad grave, perder el trabajo, el rompimiento del matrimonio o la muerte de un ser querido presentaban una mejora significativa en el ánimo tras las caminatas grupales al aire libre.
"Escuchamos a la gente decir que se sienten mejor tras una caminata o salir al aire libre, pero no se han realizado muchos estudios con una muestra de este tamaño que respalden la conclusión de que esas conductas en realidad mejoran la salud mental y el bienestar", comentó en un comunicado de prensa de la Universidad de Michigan la autora principal del estudio, la Dra. Sara Warber, profesora asociada de medicina familiar de la Facultad de Medicina de la universidad.
"Caminar es una forma de ejercicio barata, de bajo riesgo y asequible, y resulta que en combinación con un ámbito natural y de grupo, quizá sea un reductor del estrés muy potente que se utiliza poco", planteó Warber.
"Nuestros hallazgos sugieren que algo tan sencillo como apuntarse a un grupo de caminatas al aire libre podría no solo mejorar las emociones positivas diarias de una persona, sino también contribuir a un método no farmacológico para afecciones graves, como la depresión", explicó.
"Dado el aumento en la enfermedad mental y en la inactividad física en el mundo desarrollado, exploramos de forma constante nuevas formas asequibles para ayudar a las personas a mejorar su calidad de vida y bienestar a largo plazo", comentó Warber.
"Las caminatas en grupo en los ambientes naturales locales podrían realizar una contribución potencialmente importante a la salud pública, y resultar beneficiosas para ayudar a las personas a afrontar el estrés y experimentar unas mejores emociones", concluyó.

Un espacio en el cual podamos admirar la naturaleza siempre va a ser un espacio relajante que nos permita disipar el estrés, por lo que para los adultos mayores, combinado con las caminatas y acompañados, sirven de gran ayuda. Sería interesarte realizar programas en los cuales se permita a los ancianos experimentar de esta actividad tan agradable con mayor frecuencia.

Fuente: http://www.mayoressaludables.org/

Una buena reserva cognitiva favorece el envejecimiento saludable

Dos investigaciones de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR) analizan la relación entre estimulación cerebral y vejez. El primer trabajo confirma que una reserva cognitiva alta –marcada por la actividad cerebral desarrollada a lo largo de la vida– ayuda a tener una vejez más sana. El segundo estudio valida la efectividad de PESCO, un programa informático gratuito que mejora la atención y memoria de las personas mayores.
Existe cierto consenso científico sobre los factores que más influyen a la hora de conseguir un envejecimiento saludable: tener una vida social e intelectual activa, contar con una buena reserva cognitiva y llevar a cabo ejercicio físico. “La reserva cognitiva vendrá marcada por la actividad cerebral que hayamos realizado a lo largo de nuestra vida”, explica Ricardo Bajo, profesor de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR).
En un estudio publicado en la revista Frontiers in Aging Neuroscience, el investigador y su equipo han comprobado que mantener el cerebro activo a lo largo de los años ayuda a tener una vejez más sana. Para ello seleccionaron a 21 personas de entre 65 y 85 años de la Unidad de Geriatría del Hospital Universitario San Carlos (Madrid).
En la reserva cognitiva intervienen factores como el volumen cerebral o el número de sinapsis (conexiones neuronales). Estudios previos han revelado que, cuando empieza el deterioro cognitivo asociado a la edad, esta reserva favorece el uso más eficiente de las redes neuronales para realizar diferentes tareas.
Los participantes de la investigación fueron divididos en dos grupos en función de la puntuación obtenida en el índice de reserva cognitiva (CRI, por sus siglas en inglés), calculado a partir de su nivel educativo y cualificación laboral. Así, aquellos con puntuaciones entre 1 y 5 formaron el grupo de CRI bajo, mientras que los que tenían entre 6 y 10 se clasificaron en el CRI alto.
Los resultados del estudio indican que, para conseguir el mismo resultado, los participantes con bajos niveles de reserva cognitiva necesitaron un mayor esfuerzo cerebral que aquellos que tenían un nivel más alto. Este esfuerzo extra se asocia con una peor eficiencia cognitiva ya que la persona en cuestión utiliza más energía y más conexiones cerebrales de las necesarias.
“Las personas con bajos índices de reserva cognitiva necesitan utilizar más redes corticales, mostrando una menor eficiencia del funcionamiento cerebral para lograr el mismo nivel de rendimiento cognitivo que individuos con índices más altos”, resume Bajo, autor principal del estudio. En la investigación también participaron la Universidad Politécnica de Madrid, la Universidad Complutense (Madrid) y la Universidad de La Laguna (Tenerife).
Este estudio nos permite tener un motivo más por el cual las personas debemos de utilizar nuestra capacidad neuronal, para producir más conexiones mediante la estimulación del cerebro, adquiriendo nuevos conocimientos a lo largo de nuestra vida. Además, se destaca el uso de la lectura; por lo que es necesario que se mejore la educación y las exigencias de la misma en el Perú.
Fuente: http://www.mayoressaludables.org

jueves, 2 de octubre de 2014

Leer mal podría resultar letal para los adultos mayores

Asocian la incapacidad de comprender las indicaciones médicas con mayores tasas de mortalidad en un estudio de cinco años.

Apesar de que no se hable de una relación causa-efecto, se podría inferir una mayor probabilidad de mortalidad en adultos mayores con bajas tasas de alfabetismo en salud.

El estudio se realizó administrando preubas con casi 8,000 adultos mayores de 52 años, entre el 2004 y 2005, que monitorizaron hasta octubre de 2009. En ese periodo de seguimiento, hubo un total de 621 muertes. Hubo 321 muertes (6 por ciento) en el grupo de personas que tuvieron puntuaciones altas en la prueba de alfabetismo en salud, 143 muertes (9 por ciento) en el grupo de personas con puntuaciones medias, y 157 muertes (16 por ciento) en el grupo de personas con puntuaciones bajas de alfabetismo en salud.

En comparación con las personas que tuvieron las puntuaciones más altas, las que tuvieron las puntuaciones más bajas de alfabetismo en salud eran más del doble de propensas a morir en un plazo de cinco años. Los investigadores hallaron que otros factores, como diferencias en la edad, en la salud general y en el estatus económico, daban cuenta de menos de la mitad del aumento en el riesgo.

Incluso tras ajustar por los distintos niveles de función mental entre los participantes, los niveles bajos de alfabetismo en salud fueron un predictor significativo de muerte durante el periodo del estudio, según los hallazgos que aparecen en la edición en línea del 16 de marzo de la revista BMJ.

Estudios anteriores han hallado que una baja alfabetización en salud se asocia con menos conocimiento sobre las enfermedades crónicas, una peor salud mental y física, un menor uso de servicios preventivos de salud y mayores tasas de admisión hospitalaria, según la información de respaldo del informe.

Cabe resaltar y a forma de un recordatorio a los profesionales de la atención de salud de que deben usar técnicas eficaces de comunicación con los pacientes con una baja alfabetización en salud.

Fuente: http://www.mayoressaludables.org

La vida emocional de los pacientes de Alzheimer se mantiene en pie aunque la memoria se desvanezca

Se hizo el estudio que contó con 17 pacientes de Alzheimer que observaron vídeos de 20 minutos de películas alegres o tristes.

Habían olvidado los hechos transcurridos en las escenas de las películas; sin embargo, los sentimientos generados por éstas, de tristeza y felicidad persistieron por hasta un promedio de 30 minutos.

Se demostró que apesar de que los pacientes no recuerden a las personas que los han visitado o los hechos que han ocurrido, las emociones tanto negativas como positivas son recordadas. Además, los hallazgos sugieren que los sentimientos de tristeza tendían a durar más tiempo.

Por ello, se hace hincapié en el trato con sus cuidadores y cómo influyen creando emociones positivas que ayuden a los pacientes en su estado anímico.

"Esto confirma que la vida emocional de un paciente de Alzheimer está viva y bien", afirmó la autora del estudio, Edmarie Guzmán-Vélez, estudiante doctoral de psicología clínica en la Universidad de Iowa, en un comunicado de prensa de la universidad.

"Las visitas frecuentes y las interacciones sociales, el ejercicio, la música, el baile, las bromas y servir a los pacientes su comida favorita son cosas simples que pueden tener un impacto emocional duradero en la calidad de vida y el bienestar subjetivo de un paciente", añadió.

Por lo que concluimos señalando cuán importante es reforzar al paciente con actividades y acciones que produzcan emociones positivas en ellos. Y tanto los cuidadores, como los familiares deben de tener suma paciencia y tino para tratar con ellos.

Fuente: http://www.mayoressaludables.org/

miércoles, 1 de octubre de 2014

OPS lanza una aplicación para dispositivos móviles que ayuda a medir el riesgo de desarrollar una enfermedad cardiovascular

Esta herramienta se presenta en el marco del Día Mundial del Corazón, que este año está dedicado a crear entornos saludables para prevenir estas enfermedades. Con la aplicación, las personas podrán estimar la probabilidad de padecer una enfermedad cardiovascular y adoptar las medidas necesarias para reducir ese riesgo.
Una aplicación para dispositivos móviles y computadoras que permite que las personas puedan calcular su riesgo de desarrollar una enfermedad cardiovascular, será lanzada por la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS), en el marco del Día Mundial del Corazón que se celebra cada 29 de septiembre.
Esta aplicación, que se basa en el formulario que la OMS propone para estimar el riesgo cardiovascular en muchos países de América Latina y el Caribe, permite al usuario calcular la probabilidad de padecer una enfermedad cardiovascular relevante, como un infarto al miocardio o un accidente cardiovascular, en los próximos diez años.
“Esta herramienta ayuda a los médicos a hacer una estimación rápida de la situación de sus pacientes y analizar con ellos estrategias para reducir sus probabilidades de desarrollar una de estas enfermedades”, subrayó  Pedro Ordúñez, asesor en Enfermedades Cardiovasculares de la OPS/OMS. “También está diseñada para ofrecer sugerencias a quienes quieren mejorar y controlar su condición cardiovascular”, añadió. La aplicación no trata de reemplazar la consulta médica, pero es fácil de utilizar por quienes no son profesionales de la salud también.
Las enfermedades son la principal causa de muerte en el mundo y en la gran mayoría de los países de las Américas, donde cerca de 1,6 millones de personas mueren al año. El consumo de tabaco, la falta de actividad física y la obesidad, entre otros factores, contribuyen al desarrollo de estas dolencias. Las personas con hipertensión arterial, diabetes o colesterol alto, tienen más posibilidades de tener alguna de estas enfermedades vinculadas al corazón.
Conocer cuál es el riesgo cardiovascular permite a las personas adoptar las medidas adecuadas para modificarlo, por ejemplo, a través de más actividad física, evitar el uso  del tabaco o con una dieta saludable, baja en consumo de sal y rica en vegetales y alimentos frescos.
La aplicación de la OPS, llamada Calculadora de Riesgo Cardiovascular y a la que se puede acceder en forma gratuita, ofrece consejos para modificar los hábitos y factores que contribuyen al aumento del riesgo. También permite al usuario jugar con algunos parámetros y conocer cómo cambiaría su probabilidad de sufrir un evento cardiovascular si se modifica alguno de los factores de riesgo: se incorporan seis variables (edad, sexo, presión arterial, nivel de colesterol, si es fumador, y si tiene diabetes) y así se obtiene la probabilidad de tener una enfermedad cardiovascular en los próximos diez años. Si el resultado es 10% o menor, se considera un riesgo bajo, pero si supera el 40% entonces el riesgo se considera alto.
La estimación del riesgo es más precisa si se incluye el nivel de colesterol en la sangre, pero también permite calcularlo sin considerar esa variable. La aplicación, elaborada por la OPS/OMS con el grupo GEDIC y la empresa Pixeloide, permite a la persona conocer su Índice de Masa Corporal (normal, con sobrepeso u obesidad) y también le ofrece recordatorios para consumir su medicamento en tiempo y forma.
Esta organización pública busca invertir en una mejora de salud. Y siendo las enfermedades cardiovasculares las primeras en causar el fallecimiento de las personas, es importante que de una forma bastante accesible y cómoda, se obtengan probabilidades de riesgo de padecerlas y consejos para mejorar los hábitos en las personas.
En estos tiempos, las herramientas tecnológicas están a la orden del día, por lo que esta aplicación se hace gratamente aceptable por el público y fácil de obtener.
Fuente: http://www.mayoressaludables.org/

Estudiar a partir de los 60 rejuvenece el cerebro y ayuda a prevenir las enfermedades mentales

Estudiar a partir de los 60 años no sólo rejuvenece el cerebro sino que ayuda a prevenir enfermedades mentales propias de la edad, como las demencias, y mejora el estado de ánimo y la autoestima de los mayores. A medida que ha crecido la población de la tercera edad, la oferta educativa dirigida a este colectivo se ha ido ampliando y cambiando sus principales objetivos.

El éxito de las aulas universitarias de mayores reside en que las nuevas generaciones han recibido mayor formación académica que sus predecesores, por lo que los programas requieren contenidos más específicos. Las necesidades de los alumnos seniors, son distintas, por lo que requieren de actividades multidisciplinares, que incluyan el ocio dentro del propio aprendizaje. Los programas integrados abren sus clases a personas mayores sin necesidad de rendir una prueba de acceso, aunque tampoco tienen la posibilidad de conseguir un título académico.

Una de las modalidades de más éxito son los programas específicos para mayores que escogen una temática adaptada a sus gustos y preferencias con materias que abarcan desde las propias de la enseñanza reglada como la historia, la literatura o el arte, hasta otras de interés práctico, como prevención de la salud, o que motivan la curiosidad de los alumnos como las culturas exóticas, los viajes y el teatro, entre otras. 

Otras de las opciones son las que impulsan otras organizaciones educativas y que desarrollan en colaboración con la universidad. En este sentido, existe un amplio abanico de actividades concebidas para el alumnado mayor que incluyen distintos temas culturales, de salud y de ocio. Según los expertos, la capacidad de aprendizaje de las personas mayores no difiere de la de los más jóvenes. Las únicas diferencias que se pueden constatar son aquellas fruto de la formación previa, el ritmo de cada alumno y el grado de motivación hacia la materia que se imparta. Aunque la edad no determina la facultad de aprender, los investigadores sí han advertido diferencias entre las razones por las que deciden estudiar unos y otros. 

Así, cuando los alumnos son mayores su interés es el de continuar aprendiendo y adquiriendo conocimientos que puedan utilizar en su vida diaria. Quienes han profundizado en los beneficios de acudir a la universidad en la tercera edad aseguran que los alumnos seniors mejoran la adquisición de habilidades como el pensamiento crítico, el buen humor y son capaces de adaptarse mejor a los cambios. 

La asistencia a las aulas universitarias les hace que se sientan más seguros y más confiados para entenderse con sus hijos, sus nietos y, en general, más capacitados para entender el mundo en el que viven.

Si bien es importante que los que estamos en compañía de un adulto mayor, incentivemos a estos a sentirse motivados por el seguir adquiriendo conocimientos que los ayuden a una mejor realización. Como dice un célebre proverbio chino "Empiezas a envejecer cuando dejas de aprender". Además de promover la realización de programas como los que se emprenden en Europa en la actualidad, para que nuestros adultos mayores peruanos sean integrados y posibilitados de acceder a estudios superiores.


Fuente: http://www.mayoreseuropeos.eu/

Ser sociable reduce el riesgo de demencia

En Marzo del 2009, científicos del Instituto Karolinska de Estocolmo en un artículo publicado por la revista Neurology, que edita la Academia de Neurología de EE UU; aseguran que las personas tranquilas, extravertidas y con una vida social activa y participativa tienen menos probabilidad de padecer demencia que los individuos introvertidos que se estresan con facilidad (neuroticismo) y están socialmente aislados.
  • La tolerancia al estrés y la estabilidad emocional también reducen la demencia.
  • Los individuos introvertidos que se estresan con facilidad y están socialmente aislados corren mayor peligro de padecerla.
Para llegar a esa conclusión, el equipo investigador estudió el estilo de la vida social, la extraversión (facilidad para relacionarse con los demás) y los rasgos de la personalidad de 506 adultos mayores a los que siguió durante seis años. Tras ese periodo de tiempo, 144 de las personas estudiadas desarrollaron demencia.

Los científicos descubrieron que la tolerancia al estrés y la estabilidad emocional, la extraversión y la actividad social son características que disminuyen el riesgo de padecer demencia.

En el estudio, las personas tranquilas y que no se alteraban fácilmente se mostraban satisfechas de sí mismas, mientras que aquellas que no toleraban el estrés eran emocionalmente inestables, negativas y nerviosas.

El equipo investigador, liderado por Hui-Xin Xang, indica que las personas más extravertidas eran socialmente activas y optimistas en comparación con las personas de baja extraversión, que eran reservadas e introspectivas.

Un estudio realmente interesante, que debemos tomar en cuenta para que en el trato con el adulto mayor, seamos conscientes y no causarles mayores preocupaciones. Darles una vida de calidad, también es parte de darles tranquilidad.


Fuente: http://www.mayoreseuropeos.eu/