domingo, 30 de noviembre de 2014

Área afectada del cerebro en la demencia y la esquizofrenia

El equipo del Consejo de Investigación Médica, MRC, en el Reino Unido, que llevó a cabo el estudio, realizó imágenes de resonancia magnética en 484 voluntarios sanos de edades comprendidas entre ocho y 85 años.
El área del cerebro implicada se desarrolla al final de la adolescencia y degenera pronto durante el envejecimiento, informe BBC-Mundo.
Sin embargo, no es posible predecir por los especialistas qué personas podrían desarrollar cualquiera de estas enfermedades.
Los resultados, publicados en la revista PNAS, sugieren una posible manera de diagnosticar antes que personas están en riesgo, dicen los expertos.
Aunque advierten que "se necesita mucha más investigación sobre estos descubrimientos fascinantes".
Los investigadores, dirigidos por Gwenaëlle Douaud de la Universidad de Oxford, examinaron la forma natural en la que cambia el cerebro con la edad.
Las imágenes revelaron un patrón común: las partes del cerebro que fueron las últimas en desarrollarse también fueron las primeras en mostrar signos de deterioro relacionados con la edad.
Estas regiones del cerebro -una red de células nerviosas o materia gris- coordinan la información "de orden superior" procedente de los diferentes sentidos, como la vista y el sonido.
Cuando los investigadores analizaron los escáneres de los pacientes con enfermedad de Alzheimer y los de pacientes con esquizofrenia encontraron que las mismas regiones del cerebro estaban afectadas.
Los hallazgos concuerdan con lo que otros expertos han sospechado, que aunque sean enfermedades distintas, el Alzheimer y la esquizofrenia están vinculadas.
Hugh Perry, del MRC, dijo: "Los primeros médicos llamaron a la esquizofrenia "demencia precoz" pero hasta ahora no teníamos evidencias claras de que las mismas partes del cerebro podrían estar asociadas con estas dos enfermedades diferentes. Este estudio a gran escala y detallado proporciona un importante, y hasta ahora desconocido, vínculo entre el desarrollo, el envejecimiento y los procesos de enfermedad en el cerebro.
"Plantea cuestiones importantes acerca de los posibles factores genéticos y ambientales que pueden ocurrir en la vida temprana y que luego tienen consecuencias para toda la vida. Cuanto más podamos averiguar sobre estos trastornos muy difíciles, más podremos ayudar a los enfermos y a sus familias."
Michael Bloomfield, del University College de Londres, dijo: "La esquizofrenia puede ser potencialmente devastadora, pero en este momento es muy difícil predecir con certeza quién va a tener un buen pronóstico y quién podría tener uno pobre".
"Este estudio nos lleva un paso más cerca de ser capaces de hacer esta predicción, por lo que los pacientes podrían en el futuro recibir tratamientos más selectivos".
"Con este nuevo conocimiento, también podría ser posible entender cómo prevenir los cambios en el cerebro antes de que ocurran", dijo.
La ciencia cada vez avanza con mayor desenfreno, y esto es de gran aporte para la sociedad. Si bien es cierto la esquizofrenia en sus principios fue denominada "demencia precoz", no fue porque los médicos hubiesen encontrado que es la misma zona del cerebro la que se afecta, sino más por cuestiones de sintomatología similar.
Este estudio nos permite hacer una relación entre ambas enfermedades y a los estudiados en el tema, abrir mayor campo para seguir hallando aportes que los guíen hacia, en el mejor de los casos, una cura; y en el caso más realista, encontrando un tratamiento o preventiva adecuada.

El cáncer de pulmón

El cáncer de pulmón es el que más defunciones ocasiona en México, a pesar de que el de mama y el de próstata son los de mayor incidencia, indicó la oncóloga Ana Paola Muñoz Esparza.
Entrevistada por Notimex al término del inicio de la campaña denominada “Cáncer en positivo”, señaló que se ha estigmatizado el cáncer de pulmón, debido a que se cree que se adquiere únicamente por adicción al tabaco.
Este padecimiento es el que más personas mata en el país, está estigmatizado porque se dice que si fumas tienes preponderancia a padecer cáncer de pulmón y no es así, porque el envejecimiento puede contribuir a su aparición, indicó.
La gerente médico de Oncología de Boehringer Ingelheim dijo que el cáncer es la tercera causa de muerte en México, que cada año surgen 128 mil casos, y que los tumores de mama, próstata, cérvix, pulmón, colon y estómago son los más frecuentes.
Un alto porcentaje de ellos son curables si se detectan a tiempo, por lo que indicó que todos los días se trabajan para enfrentar las falsas creencias que le quitan valor a los consejos basados en evidencia científica y que hoy, gracias a los avances médicos y a las terapias innovadoras, se ofrece a los pacientes más tiempo de vida; cada año se salvan de 30 a 47 mil mexicanos.
“Actualmente, el diagnóstico de los pacientes con cáncer no es oportuno, porque no tienen la información necesaria para llegar con su médico y decir qué siente y qué alternativas existen para su atención, y con ello romper el paradigma de que la enfermedad es sinónimo de una sentencia de muerte”, explicó.
Señaló que los pacientes diagnosticados pueden vivir mucho tiempo gracias a la aplicación de un tratamiento específico y a la detección oportuna y certera del padecimiento, lo que se va a traducir en una mejor calidad de vida, ahorro en su economía y mejora del entorno familiar.
La especialista urgió a tomar medidas urgentes para frenar ese padecimiento que cada año provocan la muerte de casi ocho millones de personas en el mundo, y el cual no discrimina raza, edad, sexo o condición social.
Si bien cierto, hay muchas cosas o hábitos que son contraproducentes y podrían generar cáncer en las personas, ahora se asegura que el envejecimiento es uno de los aspectos que contibuye, y más incidencia se da en el cáncer de pulmón. Es necesario que haya una detección pronta de la enfermedad, por lo que se advierte a las personas que sean más conscientes con su salud y que se permitan sus chequeos médicos mensuales sobre todo en la vejez que están más propensas a adquirir cualquier enfermedad.

El suicidio en la vejez

Anualmente un millón de personas pone fin a su vida, entre ellos un número creciente de mayores de 60 años. Francia, Finlandia y Bélgica registran el mayor número de suicidios en la Unión Europea para este grupo etáreo. En Estados Unidos, en 1992, los mayores de 60 años constituían el 13% de la población, y los suicidios en ese grupo de edad representaron el 20% del total de suicidios. Al igual que en los Estados Unidos, los casos aumentan en el mundo entero, aunque para algunos países las estadísticas son inexistentes, o, cuando las hay, son incompletas. Se sabe, sin embargo, que entre los mayores de 80 años la cifra de suicidios aumenta. En Colombia, el mayor número de suicidios corresponde a personas con edades entre 15 y 25 años, pero los casos de personas viejas que deciden acabar con su vida van también en aumento, aunque la información al respecto es todavía deficiente.
Al analizar las causas del suicidio se ha encontrado que existe una estrecha relación entre la depresión y el suicidio. Ambas son causas de muerte y van en aumento en todas las edades pero especialmente en quienes sobrepasan los 60 años. Otras razones que llevan a optar por el suicidio en la vejez son el dolor crónico severo, las enfermedades debilitantes, y el diagnóstico de una enfermedad terminal (en ocasiones, la sola percepción de que se padece una enfermedad incurable genera el suicidio). Otros factores reconocidos son el abuso del alcohol, la pérdida de la pareja y la sensación de aislamiento y soledad. Diversos estudiosos del tema coinciden en señalar que los episodios depresivos, generados por el sentimiento de verse rechazados, agredidos o ser considerados una carga para los demás, aparecen entre las principales razones para suicidarse o intentar hacerlo. Los intentos de suicidio son más frecuentes en mujeres que en hombres; sin embargo, el suicidio consumado se presenta en una proporción de 3 a 1 en los hombres con respecto de las mujeres.
Es de prever que, como consecuencia del envejecimiento poblacional, aumentarán los suicidios de personas viejas. Máxime en países como el nuestro, aquejados por profundas desigualdades sociales que impiden a las personas envejecer con dignidad, por lo cual se convierten con frecuencia en una carga para su familia. Como ha señalado la OMS es necesario considerar el suicidio cada vez más como un problema de salud pública que se debe afrontar desde el núcleo familiar, pero también desde los distintos estamentos de la sociedad y del Estado. La educación de los ciudadanos para las relaciones intergeneracionales y para la aceptación del envejecimiento como una dimensión del transcurso vital, y de la vejez como etapa final del ser humano que requiere solidaridad y apoyo, constituyen la mejor estrategia de prevención. Al respecto hay estudios según los cuales la existencia de redes sociales y familiares fuertes, disminuyen en un 50% las probabilidades de suicidio. Así mismo tiempo se requiere capacitación de los profesionales de la salud y de las ciencias sociales para que sepan identificar los riesgos del suicidio y contribuyan a su prevención.
Silvio Aristizábal Giraldo
Como se menciona en el artículo, es importante una exhaustiva educación en el tema del suicidio en los profesionales que se pueden ver involucrados. Especialmente en profesionales de la salud mental, ya que la causa de todo suicidio es la depresión, y ésta debe ser identificada y tratada con rapidez y sumo cuidado.
Por otro lado, el tema de una familia bien constituida aportaría al no desarrollo de esta enfermedad, al igual que el grupo social en el cual el anciano se desenvuelve. Para lo segundo, son muy útiles los grupos o clubes del adulto mayor (CAM en el Perú) los cuales deben ser difundidos por políticas del Estado y de igual forma, crear programas que aporten al desarrollo social exitoso del adulto mayor, para que pueda encontrar el apoyo necesario en estos grupos.
Fuente: http://gerontologia.org

Volviendo a las aulas

El Centro de Promoción de Adultos Mayores (CEPRAM) midió los efectos de la educación en el bienestar psicológico y social de las personas mayores y comprobó que el 77% de los asistentes recuperó la ilusión de vivir desde que volvió a estudiar, el 87% mejoró su estado de ánimo en mucho y gran medida y el 80% manifestó haber cambiado su actitud frente a la vida, lo cual revela que en la adultez y la vejez los aprendizajes significativos modifican las visiones de mundo.
El CEPRAM es una organización no gubernamental que funciona en la provincia de Córdoba y entre sus proyectos se encuentra un programa educativo que desarrolla desde hace 13 años, el que hoy cuenta con 140 cursos para personas mayores de 50 años y cuya edad promedio de los alumnos -unos 2.000 aproximadamente- ronda los 66 años.
Desde el inicio de las inscripciones para los cursos de este año, el Centro está midiendo y analizando cómo influye el programa educativo en el bienestar psicológico de los mayores y los motivos que los impulsan a seguir estudiando. Hasta el momento se procesaron los datos de 700 encuestas entre alumnos que llegan por primera vez y otros que tienen promedio de cuatro a cinco años de permanencia.
Los resultados de este estudio dan por tierra varios prejuicios que atentan contra un envejecimiento activo, como por ejemplo, que los mayores no tienen metas, no pueden aprender ni modificar visiones de mundo.
Las nuevas generaciones de adultos mayores están derrumbando imágenes obsoletas de la vejez y demuestran que en esta etapa del ciclo de vida las metas también están presentes y vinculadas a la autorrealización, la autoestima y el bienestar psico-físico.
En este contexto se destaca que el 96% de los mayores llegaron a la institución buscando favorecer su crecimiento personal.
“Programas educativos como este facilitan estar actualizado, mejorar la memoria, la atención, estar activo”, explica Andrés Urrutia, coordinador académico del CEPRAM y especialista en adultez y senectud de la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC).
Asimismo, entre los motivos que los llevan a inscribirse en los cursos y talleres se destacan:
Mantenerse activo (98%).
Mejorar la calidad de vida (92%).
Actualizarse y estar al día (92%).
Hacer amigos e insertarse en un grupo (84%)
Respecto al balance de las experiencias vividas:
94% de los alumnos tuvo mucho y bastantes momentos de alegría y felicidad.
87% siente que mejoró su estado de ánimo.
77% recuperó su ilusión de vivir.
En el informe se señala que en los espacios educativos “los mayores buscan mejorar su estado de ánimo, sentirse contenidos, actualizarse, hacer amigos, concretar metas cortas, como un curso. Más que el eficientismo académico, cuenta la eficacia de la calidad del encuentro y de los contenidos valiosos para este momento de sus vidas”.
Asimismo se destaca que “este tipo de  de aprendizajes, de compartir con pares, de reflexión, disfrute, los aleja más del ámbito de la salud, en cuanto a espacio negativamente valorado por estar centrado en las enfermedades”.
En este marco, el 92% de los alumnos manifiesta haber crecido personalmente, mucho (55%) y bastante (37%), tras su paso por las aulas.
También el 91% de los encuestados siente que aprendió cosas importantes, como por ejemplo: entrenar la memoria, manejar una herramienta de computación, fortalecer la autoestima, expresarse artísticamente, desarrollar el humor, la sabiduría, tener un criterio más amplio, conocer algo de la cultura, mantenerse activo. Y el 80% afirma que cambió su actitud frente a la vida.
Urrutia manifiesta que: “Cuando los mayores dicen que quieren estar bien, disfrutar y mejorar la calidad de vida, entonces la importancia está regida por ellos y su momento vital. Cuando se habla de las metas en los jóvenes aparece el conquistar lo que no se tiene, pero ellos ya conquistaron, además ya tuvieron hijos, nietos, entonces lo que tienen que hacer ahora, lo que en definitiva hacen es preservar ¿Qué? El cerebro, el nivel de actividad, de autonomía, las redes sociales”.
Respecto a las redes sociales, en la investigación del Centro de Promoción del Adulto Mayor, de Córdoba, se destaca que el 86% de los alumnos hizo nuevos amigos “en gran medida”, lo que demuestra que el apoyo social también se construye en las aulas.
“En la medida en que se incorporan cosas significativas, se actualizan, hacen amigos, se tiene bienestar, se está dispuesto a seguir mejorando”, se afirma.
En tanto, en el informe se analizaron tres indicadores: el estado de ánimo, la salud y la vida en general, y se concluye que “la reconstrucción del apoyo afectivo compartiendo un espacio educativo, el aprender cosas nuevas, resignificar experiencias pasadas, comprender los cambios de la edad desde una mirada positiva y concretar metas cortas y concretas, han ido elevando los niveles de bienestar psicológico de los alumnos. Y al mismo tiempo, han dado argumentos potentes para mejorar la percepción sobre la propia calidad de vida”.
Natalia Muñiz - Diario Popular
Un estudio que deja en claro las condiciones de vida que favorecen a un estado de salud y bienestar general de los adultos mayores. El hecho de recibir y asistir a clases contibuye para una mejor calidad de vida, mejorando aspectos tanto sociales como personales. Los hace sentirse partes de un grupo de personas con algo en común, y asu vez ayudan y fortalecen su autoestima y autorrealización.
Debe de romperse el esquema de una vejez normal, considerándose los estudios como una parte muy importante para el envejecimiento activo. Los adultos mayores deben de saber que en esta etapa es en donde más pueden autorealizarse, ya que después de haber concretado sus roles como hijos, padres, trabajadores, etc., por fin pueden cumplir metas y sueños que quizá no pudieron concretar a falta de condiciones económicas o de tiempo.
Un hombre envejece, si deja de soñar.

La andropausia

Cuando los hombres llegan a los 40 y hasta los 55 años de edad, suelen experimentar un fenómeno similar a la menopausia femenina, denominada andropausia. A diferencia de las mujeres, los hombres no tienen signos claros, como el cese de las menstruaciones, para marcar dicha transición. Ambos, sin embargo están caracterizados por una caída en los niveles de hormona. El estrógeno en la mujer y la testosterona en el varón. Los cambios en el cuerpo ocurren muy gradualmente en el hombre y se acompañan de cambios de actitud y estado de ánimo, fatiga, pérdida de energía, impulso sexual y agilidad física.
Lo que es aún más, los estudios demuestran que esta caída de testosterona representa un riesgo de otros problemas de salud, como cardiopatías o huesos frágiles. Dado que todo esto ocurre durante un momento de la vida, en donde los hombres comienzan a cuestionar sus valores, logros y el rumbo de su vida, muchas veces es difícil advertir que los cambios que ocurren se relacionan con algo más que solamente las condiciones externas.
Una caída hormonal gradual
A diferencia de la menospausia, que habitualmente se da en las mujeres a fines de los 40 e inicio de los 50, la transición del hombre puede ser mucho más gradual, y extenderse durante décadas. La actitud, el estrés psicológico, el alcohol, las lesiones o cirugías, medicamentos, obesidad e infecciones pueden contribuir a su comienzo.
Si bien con la edad prácticamente todo hombre tendrá una disminución en sus niveles de testosterona, no existe manera de predecir quién tendrá síntomas andropáusicos lo suficientemente severos como para buscar ayuda profesional. Tampoco es predecible saber a qué edad comenzarán los síntomas en una persona. Los síntomas también pueden ser diferentes en cada hombre.
¿Es un fenómeno nuevo?
Sí y no. De hecho, la andropausia fue descrita por primera vez en la literatura médica en la década de los cuarenta. Por lo tanto, no es realmente nueva, Pero, seguramente lo es nuestra capacidad de diagnosticarla adecuadamente. Desde hace muy poco se disponen de pruebas sensibles a la biodisponibilidad de la testosterona., de manera tal que la andropausia ha recorrido un largo período durante el cual se la ha subdiagnosticado y subtratado. Ahora, que los hombres viven más, ha aumentado el interés en la andropausia y esto ayudará a avanzar en nuestro enfoque de esta etapa importante en la vida, identificada tanto tiempo atrás.
Otra razón por la cual se ha subdiagnosticado la andropausia a lo largo de los años es que los síntomas pueden ser vagos y varían mucho entre las personas. A algunos hombres les cuesta siquiera admitir que existe un problema. Y, muchas veces los médicos ni siquiera han pensado que la causa pueden ser los niveles bajos de testosterona. De tal manera que estos factores hacen que muchas veces los médicos adjudiquen los síntomas a otras dolencias médicas (por ej. depresión) o simplemente el envejecimiento y muchas veces inducen a sus pacientes a reconocer que ya no son más "unos bebés".
La situación está cambiando. Se disponen de nuevos métodos de prueba de sangre y existe un mayor interés en el envejecimiento masculino entre los investigadores médicos. Se ha generado tanto interés en la andropausia que se están realizando esfuerzos importantes para compartir rápidamente la información emergente con al comunidad médica internacional.
Es importante que se empiece a informar a los varones de esta etapa que puede llegarles a partir de los 40 años, y que los médicos sean capaces de diagnosticarla, ya que como se explica, suele confundirse con otras dolencias. Asimismo, los adultos mayores del sexo masculino deben de ser instruidos para saber cómo sobrellevar esta etapa, que no a todos les toca experimentar. Y finalmente, aceptarla, para poder recibir un tratamiento adecuado, dependiendo de la gravedad de la dolencia y el modo en que afecta la vida diaria del adulto.

¿Abuelos o padres?

Llegar a los 65 años y muchas veces convertirse en abuelo no significa para nada que la vida será más placentera. Dependiendo, especialmente de los factores económicos y sociales, puede convertirse en una etapa de más responsabilidades, trabajo y de deterioro agresivo de la salud. Para las mujeres la situación es cuesta arriba. Cuidar a los nietos, al esposo, encargarse de la casa, ir de compras, pagar los servicios básicos, son tareas que pasan como comunes, pero en la realidad no lo son porque limitan la posibilidad de realizar su vida a plenitud.
Cuidar a los nietos es un fenómeno que crece cada vez más, sobre todo en la clase media, donde mamá y papá trabajan, y no les queda tiempo para sus hijos. Para los abuelos esta actividad tiene aspectos positivos y negativos. Al principio es una tarea placentera, pero con el paso del tiempo puede convertirse en una carga.
Al imponerse a las mujeres durante toda su vida el rol de cuidadoras, obviamente, en el caso de los nietos son las que más ejercen esta tarea, mientras los abuelos siguen con su vida cotidiana. Según una encuesta del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), realizada en 2012, las mujeres trabajan en promedio 18 horas más a la semana en relación a los hombres, lo que representa entre el 24 y el 50% del Producto Interno Bruto en Ecuador. Cabe resaltar que el trabajo lo realizan sin recibir ningún tipo de remuneración.
El Artículo 34 de la nueva Constitución del Estado establece: “El Estado garantizará y hará efectivo el ejercicio pleno del derecho a la seguridad social, que incluye a las personas que realizan trabajo no remunerado en los hogares, actividades para el autosustento en el campo, toda forma de trabajo autónomo y a quienes se encuentran en situación de desempleo”.
En la actualidad está en trámite el nuevo Código Laboral que reconocerá el trabajo no remunerado del hogar, es decir, el pago de salarios y otros beneficios para las amas de casa, algo que en la normativa actual no existe. Sin embargo, no se precisa si el cuidado de los nietos por parte de los abuelos también será tomado en cuenta.
La ayuda de los adultos mayores para cuidar a los nietos generalmente es voluntaria y al inicio ocasional, para sentirse útiles, lograr mayor integración familiar y autoestima. Sin embargo, con el paso del tiempo pasa a ser una ‘obligación’ no remunerada, no deseada y no retribuida.
La psicóloga Diana Resnicoff explica cómo hay abuelas que llegan a este punto. “Empiezan a cuidar al nieto con mucho gusto, pero con el paso del tiempo sienten que sus vidas giran en torno al chico y no pueden disponer de su tiempo: van postergando cosas, cursos, salidas, clases de gimnasia, consultas médicas. De esta manera, ese rol que al principio fue placentero termina siendo una carga. Y todo lo que no se puede decir con palabras lo dice el cuerpo: fatiga, cansancio, depresión”.
El cuidado de los nietos, más allá de los aspectos placenteros, tiene un alto costo. Existe una extensa serie de estudios internacionales que demuestran lo estresante que puede ser esta tarea. El día a día, especialmente cuando los nietos son muy pequeños, puede resultar extenuante y provocar malestar en el sueño y mayor exposición a enfermedades. Se ha evidenciado, por ejemplo, que enfermedades como la diabetes, la hipertensión arterial, el síndrome depresivo y el insomnio son más frecuentes en ancianos que cuidan a sus nietos que en aquellos que no lo hacen con regularidad.
La relación entre los padres de los niños cuidados por sus abuelos y estos últimos, puede originar también tensiones generacionales y situaciones de celos y conflictos. No es extraño que los hijos reclamen a sus padres porque consideran que “están haciendo mal su trabajo porque miman a los nietos o contradicen sus reglas”. Así, al sentimiento de agradecimiento por la ayuda de los padres a sus progenitores, se añade una contradictoria sensación de intromisión, desembocando en una tensión familiar no deseada por ninguna de las partes.
En el caso de Ecuador, el cuidado de los abuelos a sus nietos tiene una particularidad especial: la migración que sufrió el país, con más fuerza desde 2000. No hay datos exactos si este fenómeno multiplicó a los abuelos su tarea de cuidadores. Se estima que actualmente cerca de 3’000.000 de ecuatorianos están fuera de su patria.
En una investigación efectuada por María Cristina Carrillo, socióloga de la Facultad Latinoamericana de Estudios Sociales, sobre los impactos de la migración en los jóvenes hijos e hijas de emigrantes ecuatorianos, se determinó que existe una relación cercana entre abuelos, abuelas y nietos, pero también se resalta que lleva consigo una sobrecarga de trabajo, especialmente para las mujeres. Además, la diferencia generacional marca una distancia entre jóvenes y abuelos, dificulta las posibilidades de que los ancianos se involucren en el proceso de enseñanza-aprendizaje y también complica las modalidades de negociar la disciplina. Los abuelos y abuelas se sienten impotentes de establecer reglas de convivencia con sus nietos.
Kléver Paredes B.
Este aspecto es de gran importancia para tratar, ya que en la mayoría de los países en Latinoamérica, sucede en la mayor parte de familias de clase media. Normalmente, los padres deciden tener hijos, pero la carga se la llevan los abuelos, ya que los padres tienen que trabajar y posiblemente, una gran parte de ellos no confían en dejar a cargo a los hijos en manos de nanas que podrían no ser de confianza. Sin embargo, es importante que los padres ejerzan este rol, ya que el abuelo cumplió su papel de cuidador con ellos, y es precisamente con los nietos que comienza su rol como el abuelo mimador y en casos muy especiales podría ayudar, mas no someterse a esta carga.
La idea es concientizar a los futuros padres de lo que podría causar en un adulto mayor de 65 años hacerse cargo de los niños pequeños sobre todo, ya que es contraproducente, y muchas veces no son capaces de poder negarse a permanecer al cuidado de los nietos, ya que consideran que es una obligación, y ésto definitivamente debe cesar.
El hecho de que una persona esté envejeciendo, requiere de cuidados y comprensión, además de permitirle al adulto mayor seguir desempeñando roles que él guste de realizar, mas no obligados o sometidos sin querer, a un cargo como padres. Incluso es importante recalcar que esta acción podría crear en el niño un gran sentido de pertenencia al abuelo tomándolo como padre, y no al verdadero padre, provocando esto repercusiones graves a futuro.

Hábitos reflejados en nuestra piel

Tratar de prevenir o detener la formación de arrugas en la piel no debería reducirse al factor estético o a cuidados femeninos, ya que su prematuro deterioro generalmente es un reflejo de los malos hábitos que tiene una persona, de acuerdo con expertos en medicina cosmética.

Según la dermatóloga y cirujana cosmética Leana Quintanilla, entre los hábitos que dañan la piel están: fumar, no utilizar cremas hidratantes o humectantes, tener una dieta poco saludable, utilizar cámaras bronceadoras y no utilizar protector solar todos los días.

Aunque no existe una edad determinada en la que aparezcan las arrugas, incluso en personas con malos hábitos, Quintanilla asegura que estas personas pueden acelerar el proceso de envejecimiento de 10 a 15 años y en ocasiones un poco más.
Asegura que, la luz ultravioleta daña las fibras de colágeno, y causa una producción excesiva de fibras de elastina anormales. Y como mecanismo de defensa, la piel intenta mejorar esta situación provocando la formación de fibras denominadas "cicatrices solares", que generan arrugas y depresiones cutáneas.

Además, tener un estilo de vida con esos excesos podría acarrear otros padecimientos como cáncer e incluso lupus, detalló la experta en dermatología.

Para la mayoría de mujeres, maquillarse es un proceso entretenido y hasta terapéutico. Sin embargo, desmaquillarse puede resultarles tedioso sobre todo luego de regresar de la jornada laboral o de cualquier otra actividad.

Pero aunque a veces el cansancio o la pereza son imperantes, hay que esforzarse por hacerlo ya que de eso depende tener una piel sana y ralentizar las secuelas del tiempo.

Ante esto, la experta enfatizó en que hay reglas básicas para comprar maquillaje. Quintanilla recomendó comprar únicamente productos que tengan certificación dermatológica.

Según Elena, por la noche, la piel tiene que estar limpia porque durante el sueño mejora la circulación y se produce su regeneración celular. "No basta limpiar solo con agua, es necesario usar algún producto limpiador especial para retirar todos los restos de sebo y suciedad que se puedan haber acumulado durante el día, entre ellos, el maquillaje, que es una forma de ensuciar la piel", indicó.

Además de cambiar totalmente los malos hábitos, los expertos hacen recomendaciones puntuales para mejorar o para prevenir el envejecimiento prematuro.

Quintanilla opina que a veces por querer ahorrar, las mujeres compran cualquier maquillaje, por eso ella recomienda utilizar solo los que sean dermatológicamente probados.

La utilización diaria de protector solar también es clave, de preferencia aplicar dos veces al día. Y en caso de estar expuesto al sol (playa, o ejercitarse al aire libre), cada dos horas, indicó Leana.

De igual forma, implementar una dieta balanceada y dormir adecuadamente (8 horas) también influirá en mejorar la salud de la piel.

Por otro lado, el avance de la medicina cosmética también es de gran ayuda para mejorar el envejecimiento prematuro, uno de ellos es la Microdermabración.

"Las hay de diferentes tipos, en lo personal, trabajo con 4 tipos de máquinas diferentes, esto, según el tipo de piel y enfermedad que la paciente presente", explicó Leana.

También hay materiales de relleno como el colágeno hialuronico, que son buenos y brindan grandes resultados, indicó la especialista.

Finalmente Quintanilla dijo que ante cualquier cambio en la piel es importante consultar al especialista ya que puede ser el reflejo de una enfermedad interna.
La piel suele ser el fiel reflejo de nuestras actividades habituales, por lo que en este artículo, se hacen algunas observaciones, conjuntamente con cuidados que las personas debemos de tener en cuenta para protegernos y contrarestar el envejecimiento prematuro. Asimismo, se recomienda acudir a un especialista si presentamos algún cambio significativo en la piel.

sábado, 29 de noviembre de 2014

Carreras específicas y memoria

Un estudio realizado a más de 1.000 escoceses de 70 años por Heriot-Watt University, en Edimburgo, demostró que aquellos que contaban con empleos exigentes a la final contaban con mejores aptitudes mentales, pues su capacidad de retención era mayor.
De dicho estudio se concluyó que existen carreras que dada su complejidad contribuyen al fortalecimiento de la memoria de las personas, tales como derecho, diseño gráfico y docencia, las cuales cuentan con “un nivel de complejidad que obliga a la memoria a fortalecerla y proteger al cerebro cuando viene el natural declive por el envejecimiento”, así lo informó BBC Mundo.
Para la investigación, los adultos mayores debieron someterse a una serie de pruebas que evaluaban la capacidad de recordación de datos, velocidad de procesamiento de información y habilidad mental, asimismo, debían llenar un formulario en el que se les preguntaba por su actividad laborales.
Los mejores resultados se le atribuyen a aquellos que trabajaron como abogados, diseñadores gráficos, gerentes, negociadores, procesadores de data, tutores y maestros; mientras que los resultados más bajos correspondieron a obreros, encuadernadores o quienes se dedicaron a actividades textiles.
La teoría resultante de la investigación señala que mientras más estimulante sea el ambiente de trabajo “mejores condiciones se obtienen para construir una reserva cognitiva”, lo cual contribuirá a menguar los efectos del envejecimiento en la salud mental.
Según el doctor Alan Gow, líder de la investigación, los descubrimientos han colaborado con la identificación “el tipo de demandas en ciertos trabajos, que ayudan a preservar la memoria y las habilidades mentales", agregando que los resultados que se obtuvieron al realizar las pruebas a las mismas personas cuando tenían 11 años demuestran que “el 50% de los cambios en la habilidad del pensamiento se produce cuando envejecen, pero no lo explica todo”.
Gow añade que las personas que trabajan en profesiones complejas no solo cuentan con habilidades cognitivas más altas, sino que mejoran sus habilidades con ellos, y que aunque la investigación no aborda razones biológicas, existen posibles explicaciones acerca de la reducción de los daños que se producen en el cerebro con el tiempo.
Como se añade al final, no se abordan explicaciones biológicas; sin embargo, está claro que mientras más exigente sea el trabajo, mejor capacidad vamos a mantener e incluso desarrollar. Una reserva cognitiva se construye a partir de la niñez, y ésta se empieza a utilizar en la vejez, por lo que es de suma importancia que empecemos a desarrollarla para que en su momento dado, tengamos una memoria fortalecida y atrasemos su deterioro.

«La abuela necesita besitos»

¿Cómo ayudar a un niño a entender el alzheimer?
Un buen día, la abuela María se pierde por el pasillo, no quiere comer, no se acuerda de cómo se llama... Su nieta Maite, de unos ocho años, no entiende qué pasa, y siente cómo se trastoca todo su mundo cuando la abuelita se muda a vivir con ella, su hermanita y sus padres. Esta historia, que bien podría ser el caso real de miles de familias españolas, es la sinopsis de «La abuela necesita besitos», un cuento escrito por Ana Bergua y publicado por la editorial Proteus en 2011, con el que la autora quiere ayudar a entender a los más pequeños por qué la abuela o el abuelo, que antes jugaba y contaba historias, empieza a olvidar los nombres, las historias y los juegos. «Es algo complicado para los más pequeños.
A menudo, les resulta difícil aceptar el proceso de envejecimiento, especialmente cuando va acompañado de enfermedades degenerativas. No entienden por qué los adultos tienen lagunas de memoria o por qué los abuelos tienen que vivir con ellos, alterando, de repente, su entorno familiar», explica la autora.
Los niños no entienden por qué la enfermedad trastoca su entorno familiar
Se trata de una historia llena de sensibilidad y ternura que explica una realidad con la que los familiares de personas con enfermedades degenerativas, especialmente Alzheimer, se pueden sentir identificadas, tanto si son niños como si son adultos.
«Desgraciadamente, este cuento va a estar vigente siempre», apunta la autora, quien relata cómo se le ocurrió escribir estas páginas. «En un momento determinado de mi vida acudí a ver una obra de teatro con mis dos hijos pequeños, y uno de los payasos "tenía" alzheimer. En ese momento, como madre, me pregunté cómo se lo explicaría yo a mis hijos. Y pensé que qué mejor que un cuento, alegre, pero con información útil», cuenta.
«La abuela necesita besitos» pretende fomentar el respeto hacia las personas mayores y ayudar a los más pequeños a ver el envejecimiento y los posibles procesos de deterioro mentales asociados como algo natural y, a menudo, inevitable.
Pero quien de verdad tiene la función de explicar este tipo de enfermedades como el alzheimer son los padres, apunta la autora. «El cuento es solo una ayuda. Los padres pueden, por ejemplo, leérselo a sus hijos y relacionarlo con su historia personal. Esta abuela se pierde por el pasillo, ¿te acuerdas de cómo se perdió tu abuelita el otro día también? Se trata de que el niño saque algo positivo y entienda que también puede ayudar a su abuelito. ¿Cómo? Abrochándole un botón, ayudándole a comer... Invirtiéndo los papeles», propone.
Además de exponer algunas acciones recomendadas para estimular la memoria, la autora insiste en un remedio infalible para apaciguar los procesos degenerativos: «amor, ternura y muchos besitos». «Gracias a este libro y a todas las asociaciones con las que he tenido contacto he aprendido mucho. Y la conclusión a la que he llegado es que lo que realmente es efectivo con esta enfermedad es dar afecto. De hecho, creo que la capacidad de recibir afecto es lo último que pierde el ser humano».
Tal y como lo explica esta autora en su cuento, es una historia tan verídica que cada vez vivenciamos más de cerca. Es importante que sepamos cómo hacerles entender a nuestros hijos la necesidad que necesitan nuestros ancianos de recibir cuanto afecto podamos, y quién mejor que un niño para brindarlo.

Los innumerables efectos beneficiosos del amor sobre la salud

El estado de enamoramiento es bueno para la salud: ayuda a frenar el envejecimiento, mejora el ánimo, disminuye el estrés y previene enfermedades. También, influye en los estrógenos, de manera que puede tener efectos beneficiosos en cabello, piel y uñas.
"El amor nos hace sentir mejor en todos los aspectos, tanto físicos como psicológicos", afirmó la psicóloga del Hospital USP-San Jaime de Torrevieja Anna Gil.
El enamoramiento está producido por la "feniletilamina", un compuesto orgánico de la familia de las anfetaminas que es la responsable de los cambios físicos que se experimentan en el proceso de enamoramiento, como ponerse rojo o sentir "mariposas en el estómago". Este compuesto se libera con actos tan simples como un cruce de miradas, un roce o un apretón de manos.
Tanto en la primera fase del enamoramiento, como en las parejas estables de larga duración, según expuso, "el amor tiene notables efectos para la salud", algunos tan sorprendentes como "el embellecimiento de la piel, el cabello y las uñas, gracias al aumento de estrógenos".
Interesante estudio que precisamente nos afirma que el enamorarse y tener una buena salud tienen una conexión directa. Pues, influye tanto psicológica como físicamente en las personas y ergo, te rejuvenece. Por lo que es de suma importancia que les permitamos a los adultos mayores amar, que sean capaces de encontrar a un compañero a cualquier altura de la vida. ¡Nadie escapa del hechizo del amor!

Trabajar de noche acelera el envejecimiento

Además de provocar una alteración del ciclo normal del sueño, trabajar en horario nocturno o a deshoras acelera el envejecimiento cognitivo, según reveló un estudio franco-británico llevado a cabo por científicos. La investigación se realizó por medio de un seguimiento a tres mil asalariados en Francia, que cuando comenzó el estudio tenían entre 31 y 62 años. La mitad de estos empleados había trabajado a deshoras al menos 50 días durante el año.
Y no solo causa envejecimiento, sino que también hay otros efectos negativos sobre la salud de las personas, como desarrollar úlceras, enfermedades cardiovasculares y ciertos tipos de cáncer. Lo peor es que el estudio reveló que las consecuencias de hacer trabajos en horario nocturno o desfasados persisten durante al menos cinco años luego de haber abandonado estos hábitos laborales.
Sabemos que en Perú y en cualquier otro lugar, habrá gente que tiene que trabajar de noche, porque siendo realistas, muchas veces necesitamos utilizar los servicios de esos lugares; sin embargo, sería bueno que hagamos un control de nuestros horarios, reduciendo la exigencia o permitiéndonos abandonar esos trabajos en cuanto entremos a la adultez, o quizá, haciendo este tipo de trabajos solo por temporadas, y para eso, los empresarios deben manejar este tema para que haya una mayor comprensión de los jefes.

Afirman que una copa de vino tinto al día para mujeres y dos para los hombres reduce el estrés oxidativo

El consumo de una copa de vino tinto al día en el caso de las mujeres y dos en el de los hombres ayuda a reducir el estrés oxidativo, que puede dañar el material genético de las células y está relacionado con el envejecimiento, la formación de tumores y el origen de enfermedades crónicas, advirtió el cardiólogo Raúl Pastor, quien enfatizó que se debe "educar en la ingesta moderada, regular e inteligente" de esa bebida alcohólica.
"Cada vez que hacemos la digestión sufrimos un elevado deterioro al metabolizar los alimentos: en la primera digestión intestinal se desmantelan en proteínas, lípidos y glúcidos para poder ser absorbidos, y esa materia orgánica desarmada, que es inestable desde el punto de vista químico, se denomina radical libre, que es potencialmente dañina", explicó Pastor a Télam.
El especialista, quien es también jefe en una de las cátedras de Medicina Interna del Hospital de Clínicas "José de San Martín" de Buenos Aires y experto de la Organización Internacional de la Viña y el Vino de París, participó la semana última de la VIII jornada de "Polifenoles, vino y salud", que se realizó en ese hospital.
"Debemos proteger al organismo de ese estrés oxidativo, que está relacionado con enfermedades crónicas (desde cardiovasculares hasta cáncer) y con los procesos de envejecimiento", apuntó y precisó que el vino, las frutas y verduras y los cereales integrales son "altamente protectores".
Pastor explicó que los radicales libres son "moléculas residuales" que nuestras células producen "por el sólo hecho de respirar", y que si bien "una cuota de oxidación es parte de la vida misma" hay excesos que la aceleran por encima de los valores normales, "como por ejemplo una bocanada de humo de cigarrillo, que suma de golpe 100.000 billones de esos radicales".
"Eso es lo que se denomina estrés oxidativo, que a mayor cantidad genera más riesgo potencial de que se produzcan las consecuencias más temidas, como alteraciones del material genético de las células o formación de tumores", detalló.
"Así nuestra protección natural deja de ser efectiva, por lo que en general los médicos recomendamos además de una alimentación variada y actividad física los llamados antioxidantes inteligentes como el resveratrol, extraído de las uvas, que ayuda a neutralizar los radicales libres y tiene un efecto energizante, antiage y preventivo", completó.
Pastor, quien enfatizó que la Argentina es el primer país extracomunitario en suscribirse a dicho programa, dijo que el principal objetivo es "informar a la gente que el consumo moderado, regular e inteligente de vino en las comidas exhibe su máximo potencial de beneficio, porque reduce el estrés oxidativo".
"Una copa de vino tinto para la mujer y dos copas para el varón al día es la medida razonable para ayudar a reducir ese estrés, mientras que el vino blanco tiene diez veces menos potencia antioxidante", precisó y agregó que "es saludable tomar hasta 30 gramos de alcohol por día, lo que equivale a 250 o 300 centímetros cúbicos".
Pastor refirió que Europa y América tienen "un patrón de consumo de vino muy parecido, aunque su participación en el total de consumo es bastante baja".
"La participación del vino en el consumo global es del ocho por ciento; se lo ha estigmatizado diciendo que causa estragos sociales, pero en el consumo general de alcohol, los que toman vino representan una cantidad baja", apuntó.
El especialista precisó que según la Organización Mundial de la Salud (OMS), los europeos mayores de 15 años consumen 10.9 litros de alcohol al año, mientras que en América se consumen 8.4 litros.
"De esos 10.9 europeo el 25.7 por ciento corresponde a consumo de vino, el 39.9 a cerveza y el 32.9 a bebidas espirituosas, mientras que del 8.4 de consumo en América sólo el 11.7 por ciento corresponde a vino, el 55.3 a cerveza y el 32.6 a bebidas espirituosas", detalló.
Y subrayó: "Aunque tengamos una menor participación proporcional en el consumo, fuimos el primer país en adscribir al programa de la Unión Europea para educar en este tipo de conocimiento, que habla del beneficio de la moderación y va en línea con el mandato de la OMS".
Al igual que Argentina, el Perú debería informar a las personas de la importancia del consumo de alcohol moderado e inteligente, sobre todo tratándose del vino y su regular aspecto antioxidante. Sería bueno promocionar estos aspectos que en nuestro país son poco conocidos y adaptados a nuestra realidad.

Tabaquismo incrementa los riesgos de demencia

Según información publicada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en colaboración con Alzheimer’s Disease International (ADI), las personas que fuman tienen un 45 % más de riesgo de desarrollar demencia que los no fumadores.
Las evidencias revisadas por la OMS revelan un fuerte vínculo entre el hábito de fumar y el riesgo de demencia, y mientras más fume una persona, mayor es el riesgo. Se estima que el 14 % de los casos de Alzheimer en el mundo son potencialmente atribuibles al hábito de fumar.
La OMS alerta acerca que la exposición indirecta al tabaco (fumadores pasivos) puede incrementar también el riesgo de demencia.
"Como en la actualidad no existe cura para la demencia, las intervenciones de salud pública deben centrarse en la prevención cambiando factores de riesgo modificables como es el hábito de fumar", ha dicho el Dr. Shekhar Saxena, Director del Departamento de Salud Mental y Abuso de Sustancias de la OMS. "Esta investigación muestra que una disminución en el hábito de fumar ahora es probable que produzca una disminución sustancial en la cantidad de personas con demencia en años venideros."
Se entiende por este estudio que el tabaquismo de una u otra forma va a tener efectos contraproducentes para las personas, teniendo en cuenta que son efectos a largo plazo, la vejez sería la etapa en la que sentiremos el pesar de este hábito. Incluso, debemos de cuidarnos de no permanecer como un fumador pasivo, ya que esto también incrementa el riesgo a padecer demencia.

La actividad física diaria ayudaría a reducir el riesgo de Parkinson

"Descubrimos que un nivel medio de actividad física total diaria se asocia con un riesgo más bajo de contraer Parkinson", comentó la autora del estudio, Karin Wirdefeldt, del Instituto Karolinska en Estocolmo, en un comunicado de prensa de la revista Brain: A Journal of Neurology, que publicó su estudio.
Aunque el estudio halló un vínculo entre hacer ejercicio y un riesgo menor de Parkinson, es importante indicar que no fue diseñado para demostrar que el ejercicio fuera la causa definitiva de esta reducción en el riesgo.
La investigación contó con más de 43,000 mujeres y hombres en Suecia a los que se dio seguimiento durante un promedio de más de 12 años. Ninguno de ellos tenía Parkinson cuando se inscribieron. A casi 300 les habían diagnosticado el trastorno al final del estudio.
Los que realizaban más de 6 horas a la semana de actividad física, mediante las tareas domésticas y desplazándose al trabajo, tenían un riesgo de Parkinson un 43 por ciento más bajo que los que realizaban esas actividades durante menos de 2 horas a la semana, hallaron los investigadores.
Los investigadores también señalaron que los hombres con un nivel medio de actividad física tenían un 45 por ciento menos de probabilidades de contraer Parkinson que los que realizaban un nivel bajo de actividad física en total.
El ejercicio solo realizado en el tiempo libre no se asoció con un riesgo menor de Parkinson, según el estudio.
En este artículo vemos cuán importante es la actividad física durante el tiempo que utilizan los adultos mayores para los quehaceres del hogar y el trabajo; sin embargo, se entiende que no todos los adultos mayores tienen un trabajo, y mucho menos se cree que sea un trabajo activo, pero eso no quita que no deje de mantenerse en movimiento realizando los quehaceres de su hogar. Si bien es cierto, no es un estudio que asegure la reducción del riesgo de contraer Parkinson, se podría hablar de un porcentaje mayor de riesgo en los que no lo realizan.

jueves, 27 de noviembre de 2014

Trotar podría ayudar a las personas mayores a caminar mejor

Los investigadores observaron a personas mayores de 65 años que hicieron ejercicio o corriendo o caminando. Los que corrieron al menos 30 minutos tres veces a la semana tenían menos probabilidades de presentar un deterioro físico relacionado con la edad que los que caminaron.
De hecho, los que trotaban tenían una eficiencia entre un 7 y un 10 por ciento mayor al andar que los no trotaban, según el estudio publicado en línea el 20 de noviembre en la revista PLoS One.
"Lo que hallamos es que las personas mayores que realizan regularmente actividades altamente aeróbicas (en concreto, correr) tienen lo que llamamos un costo metabólico menor de andar que las personas mayores sedentarias. De hecho, su costo metabólico de caminar es parecido al de los adultos jóvenes de veintitantos años", señaló Justus Ortega, profesor asociado y director del Laboratorio de Biomecánica de la Universidad Estatal de Humboldt, en Arcata, California, en un comunicado de prensa de la universidad.
El costo metabólico (que se refiere a la cantidad de energía requerida para moverse) aumenta de forma natural con el paso de los años. Un costo metabólico alto hace que caminar sea más difícil y fatigante. Un deterioro de la capacidad de andar es un predictor importante de problemas cardíacos en las personas mayores.
"El mensaje de fondo es que correr le mantiene más joven, al menos con respecto a la eficiencia", afirmó en el comunicado de prensa el coautor del estudio, Rodger Kram, profesor de fisiología integradora de la Universidad de Colorado, en Boulder.
Los investigadores tienen planeado investigar si otras actividades altamente aeróbicas (como ir en bicicleta o nadar) también ralentizan el deterioro físico relacionado con el envejecimiento.
Mantener el cuerpo en constante ejercicio siempre va a funcionar como un efecto positivo para nuestra salud, y más aún para el adulto mayor que necesita de esto para que su degeneramiento físico sea más lento y pueda disfrutar más tiempo y con una mejor calidad de sus actividades diarias. Sería bueno que se armen maratones para que los ancianos sean partícipes de éstas y así se vaya impulsando su actividad física.

Salud y Bienestar del Adulto Mayor Indígena

En el Ecuador, al igual que en otros países latinoamericanos, la población indígena vive en condiciones de pobreza y mala salud, en mayores proporciones que otros segmentos de la población. La relación entre la condición étnica indígena y pobreza está condicionada por el acceso a los servicios sanitarios y la situación de salud.
El estudio SABE (Salud, Bienestar y Envejecimiento) realizado por la Organización Panamericana de la Salud en el 2001, con la colaboración de numerosas instituciones nacionales e internacionales de la región, presenta los desafíos que impone, a la sociedad y a los serviSalud y bienestar del adulto mayor indígenacios de salud en particular, el rápido envejecimiento de la población en América Latina y el Caribe. SABE I, realizado en Ecuador en el 2010, presenta información cuantitativa sobre las condiciones de salud, bienestar y envejecimiento de los adultos mayores en la población del Ecuador.
La presente publicación, Salud y Bienestar del Adulto Mayor Indígena sintetiza los resultados de la investigación cuantitativa realizada a los adultos mayores de la población indígena de la Sierra ecuatoriana, así como algunos datos recopilados en SABEI, pero no publicados en el mencionado informe. Expone las principales barreras al acceso a servicios de salud y percepciones del estado de salud en adultos mayores indígenas del Ecuador, con el propósito de aportar una mejor comprensión de su problemática y vulnerabilidad física, emocional y social en este grupo específico de población, complementando los datos de los estudios anteriormente descritos.
Podríamos fácilmente adaptar los resultados arrojados por los estudios plasmados en este libro a la realidad peruana. Por lo que está claro, que debemos estimular al desarrollo de planeamientos, programas y políticas de Estado que contribuyan a una mejora en la salud de estos adultos mayores que no tienen las condiciones de un adulto mayor más común. Para esto, se necesita concientizar a políticos y a organizaciones de poder que puedan contribuir y emplear estrategias que ayuden a éstos.

domingo, 23 de noviembre de 2014

¿Cómo prevenir el abuso de medicamentos en pacientes de la tercera edad?

1.- Ser constantes con el mismo médico.
2.- Consultar al farmaceuta acerca de los remedios que le son recetados.
3.- Es importante que la familia haga seguimiento a los medicamentos que le son recetados y cuándo y cómo los está tomando.
4.- Evitar la automedicación.
Los pacientes mayores suelen tener condiciones que necesitan de recetas a largo plazo, pero también reciben tratamiento a corto plazo para otro tipo de condiciones, no necesariamente de su médico primario. Al tener múltiples recetas y acudir a diferentes médicos, pueden sufrir una sobredosis, efectos secundarios de interacción de medicamentos o acabar utilizándolas incorrectamente. Incluso, muchas medicinas no mezclan bien con alcohol.
De acuerdo al último reporte de la Agencia federal para Servicios de Salud Mental y Abuso de Drogas (SAMHSA, por sus siglas en inglés), el fenómeno de los adictos en la tercera edad ha crecido de manera exponencial en la última década y requiere que se dupliquen los centros de tratamiento especializados antes del 2020. El estudio indica que 4.3 millones de adultos mayores de 50 años -equivalente al 4.7 por ciento de la población de esas edad - ha ingerido sustancias ilegales en el último año y que la marijuana es la droga más común entre el grupo con edades entre 50 y 60 años, mientras que el abuso de medicinas con receta es el problema más común entre los adultos mayores de 65 años.
Los hombres mayores de 50 años serían más propensos a consumir drogas en general que las mujeres de su misma edad, aunque el estudio del SAMHSA indicó que la situación se revierte en el caso específico del abuso de medicinas recetadas, porque son las damas -y en particular las mayores de 65 años- las que tienen más incidencia de abusos.
“Hay factores físicos, psicológicos y sociales que hacen que los pacientes de la tercera edad sean más vulnerables a caer en la adicción”, explica Angela Conway, terapeuta especializada del Centro de Tratamiento de Adicciones del hospital South Miami. “En primer lugar, están los factores naturales del envejecimiento, como los dolores en las articulaciones o caídas que llevan a la prescripción de ciertas medicinas que pueden llegar a producir dependencia. Después están los factores psicológicos como la tristeza por la pérdida de amigos y familiares o simplemente la distancia, porque en la Florida hay muchos pacientes cuyas familias viven en otras tierras. Finalmente están los factores sociales, que por las limitaciones físicas de la edad a veces empiezan a aislarse”, dice.
El proceso de la adicción a ciertos medicamentos puede comenzar de manera inocente, cuando el médico prescribe calmantes para tratar dolores crónicos propios del envejecimiento o problemas para dormir. En este sentido, la terapista del Centro de Adicciones del hospital South Miami advierte que “uno de los problemas mayores que tenemos con los ancianos son los ansiolíticos como Xanax, Ativan o Valium. Para ellos poder dormir bien, empiezan a tomar un ansiolítico, eventualmente con el tiempo empiezan a desarrollar mayor tolencia y esa tolerancia se puede convertir en dependencia”.
Conway indica que uno de los principales indicios de problemas de adicción es “el factor psicológico de la obsesión”. En este sentido, el paciente “está constántemente pensando en el medicamento y no tolera que falte su medicina porque siente que sin ella no puede funcionar”. Otra señal de alerta es la toma de pastillas a destiempo y en cantidades distintas a las prescritas por el médico. También puede presentarse aislamiento social, exceso de sueño y en algunos casos la presencia de síntomas que pueden confundirse con signos de demencia senil o Alzheimer.
“Es posible salir de la adicción de las drogas a cualquier edad”, indica la terapeuta Angela Conway. “Hay que tomar las cosas un día a la vez y empezar dando pasos cortos. Se puede ir mejorando gradualmente y recuperando, siempre que se tenga la ayuda de un grupo social de apoyo o familiares”, considera la especialista, quien resalta que “es importantísimo para la persona con adicciones poder contar con apoyo. Solo es muy difícil salir adelante”.
Debería de sumarle una gran importancia a este hecho, que las personas empecemos a tomar conciencia de cuán afectivo puede llegar a ser la adicción en drogas de los adultos mayores. En especial, tomar muy en cuenta cómo, cuándo y en qué cantidades están ingeriendo sus medicamentos. Además, si se ven ciertos indicios, acudir al médico de cabecera y en caso de una situación más grave, acudir a un neuropsicólogo, para una evaluación e intervención más exhaustiva.

La felicidad evoluciona en U

Este patrón de la evolución de la felicidad en forma de U se ha observado
en todo el mundo, desde Suiza hasta Ecuador, Rumanía y China. Se ha documentado en más de 70 países, encuestando a más de 500 000 personas, en países desarrollados y en desarrollo.
Cuando se trata de la felicidad, parece que los jóvenes y viejos poseen el secreto. Y que lo que vale para los humanos también se cumple en los primates.
La mayoría de la gente asume que de niños disfrutamos una existencia despreocupada, pasamos a la miserable confusión de la adolescencia y recuperamos la felicidad cuando entendemos todo y nos asentamos, sólo para hacernos más gruñones y solitarios con cada arruga y cana adicional.
Totalmente incorrecto.
Resulta que la felicidad es mucha en la juventud, pero decae sostenidamente para llegar a su punto más bajo cuando llegamos a la cuarta década: la llamada crisis de la mediana edad. Entonces, milagrosamente, nuestro sentido de la felicidad mejora y va aumentando conforme envejecemos.
Hace apenas un mes, un grupo encabezado por el profesor Andrew Oswald, de la Universidad de Warwick, reportó que la felicidad de nuestros primos en la evolución -los grandes simios- también sigue el patrón en U durante su vida.
Por supuesto, los simios no pueden evaluar su satisfacción en una escala de 1 a 10. Pero el bienestar de 508 monos fue calculado a través de sus cuidadores humanos. Los simios, como los humanos, eran menos felices durante la mediana edad.
Los gorilas y otros simios también sufren de la crisis.
Finalmente, de una perspectiva personal, podría ubicar la relación entre la decadencia de la felicidad a la edad de 40 años aproximadamente, con las preocupaciones que van incrementando con el tiempo, lo que genera estrés y éste a su vez una persona menos feliz. También puede explicar que la reducción de las preocupaciones acorde con el envejecimiento, genera más sosiego y un estado más pleno en los ancianos. ¿Qué creen ustedes que podría estar incidiendo en este patrón?