domingo, 30 de noviembre de 2014

La andropausia

Cuando los hombres llegan a los 40 y hasta los 55 años de edad, suelen experimentar un fenómeno similar a la menopausia femenina, denominada andropausia. A diferencia de las mujeres, los hombres no tienen signos claros, como el cese de las menstruaciones, para marcar dicha transición. Ambos, sin embargo están caracterizados por una caída en los niveles de hormona. El estrógeno en la mujer y la testosterona en el varón. Los cambios en el cuerpo ocurren muy gradualmente en el hombre y se acompañan de cambios de actitud y estado de ánimo, fatiga, pérdida de energía, impulso sexual y agilidad física.
Lo que es aún más, los estudios demuestran que esta caída de testosterona representa un riesgo de otros problemas de salud, como cardiopatías o huesos frágiles. Dado que todo esto ocurre durante un momento de la vida, en donde los hombres comienzan a cuestionar sus valores, logros y el rumbo de su vida, muchas veces es difícil advertir que los cambios que ocurren se relacionan con algo más que solamente las condiciones externas.
Una caída hormonal gradual
A diferencia de la menospausia, que habitualmente se da en las mujeres a fines de los 40 e inicio de los 50, la transición del hombre puede ser mucho más gradual, y extenderse durante décadas. La actitud, el estrés psicológico, el alcohol, las lesiones o cirugías, medicamentos, obesidad e infecciones pueden contribuir a su comienzo.
Si bien con la edad prácticamente todo hombre tendrá una disminución en sus niveles de testosterona, no existe manera de predecir quién tendrá síntomas andropáusicos lo suficientemente severos como para buscar ayuda profesional. Tampoco es predecible saber a qué edad comenzarán los síntomas en una persona. Los síntomas también pueden ser diferentes en cada hombre.
¿Es un fenómeno nuevo?
Sí y no. De hecho, la andropausia fue descrita por primera vez en la literatura médica en la década de los cuarenta. Por lo tanto, no es realmente nueva, Pero, seguramente lo es nuestra capacidad de diagnosticarla adecuadamente. Desde hace muy poco se disponen de pruebas sensibles a la biodisponibilidad de la testosterona., de manera tal que la andropausia ha recorrido un largo período durante el cual se la ha subdiagnosticado y subtratado. Ahora, que los hombres viven más, ha aumentado el interés en la andropausia y esto ayudará a avanzar en nuestro enfoque de esta etapa importante en la vida, identificada tanto tiempo atrás.
Otra razón por la cual se ha subdiagnosticado la andropausia a lo largo de los años es que los síntomas pueden ser vagos y varían mucho entre las personas. A algunos hombres les cuesta siquiera admitir que existe un problema. Y, muchas veces los médicos ni siquiera han pensado que la causa pueden ser los niveles bajos de testosterona. De tal manera que estos factores hacen que muchas veces los médicos adjudiquen los síntomas a otras dolencias médicas (por ej. depresión) o simplemente el envejecimiento y muchas veces inducen a sus pacientes a reconocer que ya no son más "unos bebés".
La situación está cambiando. Se disponen de nuevos métodos de prueba de sangre y existe un mayor interés en el envejecimiento masculino entre los investigadores médicos. Se ha generado tanto interés en la andropausia que se están realizando esfuerzos importantes para compartir rápidamente la información emergente con al comunidad médica internacional.
Es importante que se empiece a informar a los varones de esta etapa que puede llegarles a partir de los 40 años, y que los médicos sean capaces de diagnosticarla, ya que como se explica, suele confundirse con otras dolencias. Asimismo, los adultos mayores del sexo masculino deben de ser instruidos para saber cómo sobrellevar esta etapa, que no a todos les toca experimentar. Y finalmente, aceptarla, para poder recibir un tratamiento adecuado, dependiendo de la gravedad de la dolencia y el modo en que afecta la vida diaria del adulto.

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