miércoles, 1 de octubre de 2014

Estudiar a partir de los 60 rejuvenece el cerebro y ayuda a prevenir las enfermedades mentales

Estudiar a partir de los 60 años no sólo rejuvenece el cerebro sino que ayuda a prevenir enfermedades mentales propias de la edad, como las demencias, y mejora el estado de ánimo y la autoestima de los mayores. A medida que ha crecido la población de la tercera edad, la oferta educativa dirigida a este colectivo se ha ido ampliando y cambiando sus principales objetivos.

El éxito de las aulas universitarias de mayores reside en que las nuevas generaciones han recibido mayor formación académica que sus predecesores, por lo que los programas requieren contenidos más específicos. Las necesidades de los alumnos seniors, son distintas, por lo que requieren de actividades multidisciplinares, que incluyan el ocio dentro del propio aprendizaje. Los programas integrados abren sus clases a personas mayores sin necesidad de rendir una prueba de acceso, aunque tampoco tienen la posibilidad de conseguir un título académico.

Una de las modalidades de más éxito son los programas específicos para mayores que escogen una temática adaptada a sus gustos y preferencias con materias que abarcan desde las propias de la enseñanza reglada como la historia, la literatura o el arte, hasta otras de interés práctico, como prevención de la salud, o que motivan la curiosidad de los alumnos como las culturas exóticas, los viajes y el teatro, entre otras. 

Otras de las opciones son las que impulsan otras organizaciones educativas y que desarrollan en colaboración con la universidad. En este sentido, existe un amplio abanico de actividades concebidas para el alumnado mayor que incluyen distintos temas culturales, de salud y de ocio. Según los expertos, la capacidad de aprendizaje de las personas mayores no difiere de la de los más jóvenes. Las únicas diferencias que se pueden constatar son aquellas fruto de la formación previa, el ritmo de cada alumno y el grado de motivación hacia la materia que se imparta. Aunque la edad no determina la facultad de aprender, los investigadores sí han advertido diferencias entre las razones por las que deciden estudiar unos y otros. 

Así, cuando los alumnos son mayores su interés es el de continuar aprendiendo y adquiriendo conocimientos que puedan utilizar en su vida diaria. Quienes han profundizado en los beneficios de acudir a la universidad en la tercera edad aseguran que los alumnos seniors mejoran la adquisición de habilidades como el pensamiento crítico, el buen humor y son capaces de adaptarse mejor a los cambios. 

La asistencia a las aulas universitarias les hace que se sientan más seguros y más confiados para entenderse con sus hijos, sus nietos y, en general, más capacitados para entender el mundo en el que viven.

Si bien es importante que los que estamos en compañía de un adulto mayor, incentivemos a estos a sentirse motivados por el seguir adquiriendo conocimientos que los ayuden a una mejor realización. Como dice un célebre proverbio chino "Empiezas a envejecer cuando dejas de aprender". Además de promover la realización de programas como los que se emprenden en Europa en la actualidad, para que nuestros adultos mayores peruanos sean integrados y posibilitados de acceder a estudios superiores.


Fuente: http://www.mayoreseuropeos.eu/

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