viernes, 3 de octubre de 2014

¿Podría una vida más feliz ser una vida más larga?

Un estudio muestra una asociación, pero la causalidad no está clara. Un estudio británico reciente halla que los adultos mayores que reportan sentirse felices y contentos viven más que los demás.
Pero la investigación no prueba que la felicidad lleve a una vida más larga, y los autores del estudio también hallaron que los niveles altos de emociones negativas, como la ansiedad, no robaban años a las vidas de las personas.
Pero "el estudio apunta a una relación fascinante entre qué tan feliz nos sentimos de un momento a otro y la supervivencia", apuntó el autor del estudio Andrew Steptoe, director de la División de Salud de la Población del Colegio Universitario de Londres.
"Ahora, el desafío es establecer cuáles son los procesos subyacentes, y si podemos aprovecharlos para mejorar la salud de la gente", planteó Steptoe.
Los investigadores creen que la felicidad tiene una conexión con la salud, pero el desafío es averiguar cuáles mecanismos particulares tienen algo que ver. "¿Hace la enfermedad que uno se sienta menos feliz, o protege la felicidad de la enfermedad? Esta investigación se trata de esa segunda posibilidad", dijo Steptoe.
El estudio aparece en la edición en línea del 31 de octubre de la revista Proceedings of the National Academy of Sciences.
Los autores del estudio pidieron a unas 3,850 personas de 52 a 79 años de edad que describieran cómo se sentían (felices, emocionadas, contentas, preocupadas, ansiosas o temerosas) cuatro veces en un periodo de 24 horas. Los voluntarios participaban en un estudio sobre el envejecimiento. La meta de los investigadores era monitorizar lo que se conoce como el "afecto positivo" y el "afecto negativo". Afecto positivo es un término general que se refiere a estados como la felicidad, la paz y la emoción. El afecto negativo es lo contrario, por ejemplo, la ansiedad.
Luego, los investigadores controlaron a los participantes para ver cuántos morían en los próximos cinco años. Más del siete por ciento de los que estaban en el tercio más bajo, o sea los que reportaban la menor cantidad de felicidad, fallecieron. En comparación, apenas 3.6 por ciento de los del tercio superior de felicidad autorreportada murieron.
Incluso después de que los investigadores ajustaron las cifras para que no se vieran afectadas por factores como los ingresos, el sexo, la depresión y la salud, los que dijeron que eran los más felices tenían 35 por ciento menos probabilidades de morir que los que se describieron como los menos felices.
Los ajustes por influencias como la enfermedad y las finanzas significan que el hallazgo del estudio "no se debió a que las personas con un afecto positivo alto fueran más jóvenes, más ricas, tuvieran más educación o una mejor salud en la línea base", explicó Steptoe.
Los investigadores cuestionaron el motivo de que un afecto negativo se relacione con una menor esperanza de vida.
"Un motivo parece ser que sentirse deprimido se relacionaba con tener una enfermedad preexistente", apuntó Steptoe. "Así que cuando tomamos en cuenta la enfermedad en la línea base, las relaciones entre depresión y supervivencia ya no eran significativas".
Los autores del estudio reconocieron que éste tenía varias limitaciones. Por un lado, observó las muertes en general, pero no las causas específicas, como el cáncer. Además, los investigadores solo evaluaron el bienestar en un periodo de 24 horas, y no evaluaron los factores de riesgo individuales, como la obesidad.
Pero aunque el estudio no prueba que la felicidad lleve a una vida más larga, una experta piensa que la moraleja está bastante clara. "La sugerencia abrumadora es que debemos trabajar mucho para potenciar las emociones positivas en nuestras vidas diarias", aseguró Sonja Lyubomirsky, profesora de psicología de la Universidad de California en Riverside, y autora del libro "La ciencia de la felicidad".

Creo que la base de una vida saludable es mantenerse a tope con las emociones positivas. Quizá no se halle una respuesta exacta y probada para ser felices, pero es importante que los que tenemos adultos mayores a nuestro alrededor, busquemos crear en ellos un espíritu más alegre, evitándoles el estrés y precisamente, provocándoles estímulos positivos que los mantengan en constantes sonrisas. 

"No hay camino para la felicidad, la felicidad es el camino" 
- Wayne Dyer

Fuente: http://www.mayoressaludables.org/

3 comentarios:

  1. Las emociones positivas nos permiten tener una buena calidad de vida, lo que a su vez contraresta en cierto modo el envejecimiento físico y espiritual.

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  2. Cada uno somos responsables de llegar a ser feliz plenamente, somos los que decidimos hacer actos buenos o actos malos. Una actitud positiva siempre nos va llevar a una vida plena.

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  3. Es cierto que la felicidad tiene una conexión con la salud , pero en lo particular pienso que una vida larga no necesariamente implica felicidad , puesto que tarde o temprano nos moriremos de algo y lo mejor es estar felices en el momento que llegue.

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